{"id":635,"date":"2016-03-03T23:42:14","date_gmt":"2016-03-03T23:42:14","guid":{"rendered":"http:\/\/cefmiranda.org\/esp\/?p=635"},"modified":"2016-06-16T18:12:34","modified_gmt":"2016-06-16T18:12:34","slug":"hegel-tenia-razon-la-revolucion-de-la-razon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/2016\/03\/03\/hegel-tenia-razon-la-revolucion-de-la-razon\/","title":{"rendered":"HEGEL TEN\u00cdA RAZ\u00d3N. LA REVOLUCI\u00d3N DE LA RAZ\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p><strong>Hegel ten\u00eda raz\u00f3n.<\/strong><br \/>\n<strong> La revoluci\u00f3n de la raz\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Luis Brito Crabtree<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup><sup>[I]<\/sup><\/sup><\/a><\/strong><\/p>\n<p>Me siento muy honrado de participar en este merecido homenaje a Jos\u00e9 Porfirio<br \/>\nMiranda, celebrado en la universidad donde \u00e9l mismo gest\u00f3 e imparti\u00f3 su filosof\u00eda.<\/p>\n<p>El homenaje es merecido porque Porfirio ha sido un fil\u00f3sofo mexicano ejemplar, profundo, gigantesco y desafiante. Al penetrar en su pensamiento uno experimenta la altura especulativa de un cl\u00e1sico como Arist\u00f3teles, la rigurosa metodolog\u00eda de un medieval como Tom\u00e1s de Aquino y la l\u00f3gica portentosa de un moderno como Hegel, obra que Porfirio actualiz\u00f3, desarroll\u00e1ndola.<\/p>\n<p>Y me siento honrado porque yo trabaj\u00e9 intelectualmente con \u00e9l durante sus \u00faltimos 21 a\u00f1os, desde 1980 hasta el d\u00eda en que descans\u00f3 en paz. Lo conoc\u00ed casado con Male, su compa\u00f1era y su alma. Su libro Ilegel ten\u00eda raz\u00f3n tiene esta dedicatoria: \u201cSin el apoyo de Male este libro habr\u00eda sido imposible. Es obra de los dos\u201d. Y en el libro Racionalidad y democracia se lee esta dedicatoria: \u201cPara Male, sin cuya compa\u00f1\u00eda encantadora este libro no habr\u00eda podido escribirse\u201d. Estas dos dedicatorias son un tesoro. Muy dif\u00edcilmente Porfirio elogiaba a alguien, pero con estos dos elogiosos reconocimientos a Male nos muestra la fibra cari\u00f1osa de su coraz\u00f3n. S\u00f3lo un hombre que ama como Porfirio pod\u00eda ser capaz de lograr esa altura de esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Me corresponde ahora comentar el libro de Porfirio Miranda titulado Hegel ten\u00eda raz\u00f3n. Mi trabajo consistir\u00e1 en dos puntos:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Explicar el t\u00edtulo del libro<\/li>\n<li>Repasar someramente el contenido de esta obra<\/li>\n<li>El t\u00edtulo del libro<\/li>\n<\/ol>\n<p>En 1983 se public\u00f3 la genial y certera cr\u00edtica al positivismo de parte de Porfirio, donde \u00e9ste fundamenta su teor\u00eda de la ciencia, demostrando la necesidad cient\u00edfica de la investigaci\u00f3n filos\u00f3fica. Se trat\u00f3 de su libro Apelo a la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>En la segunda parte del cap\u00edtulo IV de ese libro, Porfirio demostr\u00f3 que la tesis marxista de que la infraestructura econ\u00f3mica determina las ideas ha llegado a ser cient\u00edficamente inservible. Al final de la p\u00e1gina 157 dice: \u201c.. .de hecho Marx sostuvo primero la tesis de la antropolog\u00eda filos\u00f3fica, que llamaremos tesis primera, y despu\u00e9s la tesis de la determinaci\u00f3n de la superestructura por la infraestructura, que llamaremos tesis segunda. La primera es ra\u00edz de la segunda\u201d. Y en seguida desarrolla la prueba de c\u00f3mo una inadecuada epistemolog\u00eda conlleva una equivocada antropolog\u00eda, lo que a su vez necesariamente conduce a una falsa sociolog\u00eda. Con esto, el marx\u00f3logo Porfirio Miranda cerr\u00f3 filos\u00f3ficamente su discusi\u00f3n y su coqueteo con el marxismo.<\/p>\n<p>Esto no significa que todo lo escrito antes estuviera equivocado; s\u00f3lo significa que a\u00fan no estaba fundamentado en la verdad. Y con honestidad intelectual, de la que siempre hizo gala Porfirio, se hac\u00eda necesario continuar la b\u00fasqueda de la verdad. Como buen cient\u00edfico que trata de encontrar las causas y los or\u00edgenes de los sucesos, se pregunt\u00f3: \u00bfCu\u00e1l fue el origen del pensamiento de Marx? Y lo encontr\u00f3 en la cr\u00edtica que Marx hace a la filosof\u00eda del derecho de Hegel. De esta manera, Porfirio comenz\u00f3 a penetrar en el pensamiento de Hegel para ver qui\u00e9n ten\u00eda raz\u00f3n, Marx o Hegel. Despu\u00e9s de seis a\u00f1os de investigaci\u00f3n lleg\u00f3 a la sorpresiva conclusi\u00f3n: Hegel ten\u00eda raz\u00f3n, t\u00edtulo del libro que hoy nos ocupa. En 1989 public\u00f3 este libro que estamos comentando. Justo el mismo a\u00f1o de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn. Como dice la canci\u00f3n: \u2018 Tanto tiempo, tanto espacio y coincidir\u2019 \u2019.<\/p>\n<p>El a\u00f1o de 1989 es el parteaguas de la historia contempor\u00e1nea, y el libro Hegel ten\u00eda raz\u00f3n es el parteaguas en el pensamiento de Porfirio. Sin embargo, al mismo tiempo la consciencia humana estaba dando un giro copemicano en todos los aspectos de la vida, en todos los paradigmas cient\u00edficos y en todos los modelos sociopol\u00edticos. Porfirio Miranda, desde su casa de Temamatla y desde<\/p>\n<p>esta universidad fue testigo, actor y part\u00edcipe de ese giro copemicano. Debido a ello, la editorial espa\u00f1ola S\u00edgueme public\u00f3 en 1991 este mismo libro, pero con un t\u00edtulo que hace justicia al momento vivido por la humanidad en esos a\u00f1os: La revoluci\u00f3n de la raz\u00f3n. Desde ese momento, el libro en cuesti\u00f3n tiene dos t\u00edtulos: Hegel ten\u00eda raz\u00f3n y el t\u00edtulo de la editorial S\u00edgueme en Espa\u00f1a, La revoluci\u00f3n de la Raz\u00f3n, que expresa el parte aguas del pensamiento racional contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Marx dijo que Hegel ve\u00eda al hombre de cabeza y que hab\u00eda que poner al hombre con los pies sobre la tierra. Ahora Porfirio Miranda mantiene al hombre con los pies sobre la tierra, pero toma distancia de Marx al demostrar que los seres humanos no tienen como fundamento la materialidad de la tierra sobre la cual est\u00e1n sus pies, sino las alturas de la consciencia, tanto la consciencia (con se), que es el darse cuenta, como en conciencia (sin s), que es el imperativo moral que la interpela.<\/p>\n<p>El hombre est\u00e1 con los pies sobre la tierra pero es por el esp\u00edritu que se hace hombre. El mismo Porfirio da cuenta del giro de su pensamiento cuando en su siguiente libro afirma: \u201cAprovecho la ocasi\u00f3n para confesar que el ataque de mi libro Marx y la Biblia contra la cultura occidental, sin ser desacertado, fue un ataque tonto y por lo tanto injusto. Tonto porque criticaba a occidente con los criterios heredados de occidente, los cuales indudablemente son verdaderos\u201d {Racionalidady Democracia, p. 31).<\/p>\n<p>Con este giro copemicano, giro epistemol\u00f3gico en la determinaci\u00f3n de lo humano, Porfirio da un paso adelante en la historia de la filosof\u00eda respecto al conocimiento que tenemos sobre nosotros mismos. Como hombre de su tiempo, est\u00e1 vivenciando la evoluci\u00f3n de la consciencia humana en el ocaso del siglo XX. Estamos, pues, ante una obra cmcial.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>Contenido de esta obra<\/li>\n<\/ol>\n<p>Porfirio divide el libro Hegel ten\u00eda raz\u00f3n o Revoluci\u00f3n de la raz\u00f3n en seis cap\u00edtulos, que recomienda estudiar en el orden, desde el principio hasta el final, ya que el primero remite al segundo y \u00e9ste al siguiente y as\u00ed sucesivamente, hasta llegar al \u00faltimo que es la verdad de los anteriores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>a) Ciencia y cultura<\/li>\n<\/ol>\n<p>Desde el principio Porfirio distingue la ciencia filos\u00f3fica de la literatura. La literatura, como el arte en general, no tiene por objetivo demostrar la verdad, sino agradar a los usuarios o presentar algo que impresione el inter\u00e9s sensible de las gentes, al margen de si es verdad o no lo que se expone.<\/p>\n<p>En cambio, la filosof\u00eda tiene como finalidad demostrar la verdad de lo que se afirma. Al final del primer cap\u00edtulo, Porfirio nos advierte que \u201cel libro se presenta como interpretaci\u00f3n de Hegel\u201d, el cual incorpora en su pensamiento a Plat\u00f3n, a Arist\u00f3teles y a los principales pensadores de la historia de la filosof\u00eda. (Sobre esta interpretaci\u00f3n hay que admirar el dominio absoluto que tiene Porfirio del idioma alem\u00e1n. Es una delicia poder leer al fin a Hegel en una perfecta traducci\u00f3n castellana. Si Hegel dec\u00eda que hab\u00eda hecho hablar a la filosof\u00eda en alem\u00e1n, nosotros podemos decir que Porfirio ha hecho hablar a la filosof\u00eda en castellano.)<\/p>\n<p>Sin embargo, no se trata s\u00f3lo de una interpretaci\u00f3n; plantea cuestiones filos\u00f3ficas relacionadas con el desarrollo que las ciencias han tenido despu\u00e9s de muerto Hegel \u201cen las cu\u00e1les \u00e9ste solamente insinu\u00f3 por donde tendr\u00eda que ir la demostraci\u00f3n\u201d (Hegel ten\u00eda raz\u00f3n, p. 37), Porfirio se compromete a seguirle el paso a los avances de la ciencia contempor\u00e1nea, lo cual a mi juicio, realiza de una manera sorprendente y genial, constituyendo lo m\u00e1s valioso de su libro.<\/p>\n<p>En este proceso de demostraci\u00f3n de sus afirmaciones, el autor tiene como adversarios a los esc\u00e9pticos, los cuales se contradicen al afirmar que la verdad no existe, pero lo plantean como si su afirmaci\u00f3n fuera verdad. Algunos de ellos, matizando, dicen que si bien la verdad existe, nosotros no podemos conocerla y s\u00f3lo podemos acercamos a ella. Entonces, humor\u00edsticamente Porfirio les pregunta, parodiando a Plat\u00f3n: \u201c\u00bfY c\u00f3mo saben que se est\u00e1n acercando si no conocen la verdad? \u00bfY c\u00f3mo afirman que existe, si no la conocen?\u201d. M\u00e1s bien, estos esc\u00e9pticos se arrogan la autoridad para permitimos buscar la verdad con tal de que nunca la encontremos, es decir, con tal de que no demostremos; en otras palabras, con tal de que no hagamos filosof\u00eda. Por el contrario, nosotros coin\u00adcidimos con Arist\u00f3teles, quien, hace 25 siglos, en el libro segundo de su Metaf\u00edsica demostr\u00f3 que \u201cLa filosof\u00eda es la ciencia que tiene por objeto la verdad\u201d, de ah\u00ed que, agrega Arist\u00f3teles, \u201ccon mucha raz\u00f3n se llama a la filosof\u00eda la ciencia de la verdad\u201d.<\/p>\n<p>La convicci\u00f3n de la verdad es la condici\u00f3n necesaria para filosofar. Nuestra necesidad suprema es hacer ciencia, porque es la ciencia la que demuestra cu\u00e1ndo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>hay verdad y cu\u00e1ndo no. Le ha costado a la humanidad milenios de maduraci\u00f3n y esfuerzo el llegar a la racionalidad actual, consistente en s\u00f3lo aceptar una visi\u00f3n del mundo si se demuestra que es verdadera. Y en eso estamos. Ha llegado el momento de la exigencia cient\u00edfica, sobre todo desde la filosof\u00eda.<\/p>\n<ol>\n<li>b) \u00bfPor qu\u00e9 el suj eto?<\/li>\n<\/ol>\n<p>Con esta interrogante titula Porfirio el segundo cap\u00edtulo de su libro, haci\u00e9ndonos ver la necesidad de tomar en consideraci\u00f3n al sujeto, puesto que es el sujeto el que hace la ciencia.<\/p>\n<p>Sin embargo, existe una corriente de pensamiento que se resiste obstina\u00addamente a considerar al sujeto, e incluso sostiene que la ciencia debe prohibirse a s\u00ed misma la consideraci\u00f3n del sujeto, como si la ciencia fuera una actividad no realizada por \u00e9ste. Porfirio examina con todo detalle esas resistencias:<\/p>\n<ul>\n<li>Que la ciencia se ocupa de los objetos, no de los sujetos.<\/li>\n<li>Que la ciencia se atiene a lo material, no a lo espiritual.<\/li>\n<li>Que la ciencia analiza la realidad sin considerar al suj eto.<\/li>\n<li>Que para la ciencia s\u00f3lo existe lo medible.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Porfirio, con mucha paciencia, va demostrando que esas creencias, lejos de ser cient\u00edficas, son cient\u00edficamente insostenibles ya que es de todo punto imposible dar significado a conceptos como objeto, materia, realidad, medici\u00f3n si se prescinde del sujeto. Si se prescinde del sujeto, los cient\u00edficos no saben de qu\u00e9 est\u00e1n hablando; y cuando se usa una palabra clave, cada quien imagina cosas diferentes pues es tendencia generalizada hoy dej ar t\u00e9rminos indefinidos o atenerse al supuesto falso de \u201clo que todo el mundo entiende\u201d, cuando en realidad no entiende gran cosa. A lo m\u00e1s que se llega es a dar definiciones por decreto, actitud autoritaria que hace de la ciencia un dogma, le quita lo cient\u00edfico y provoca que la ciencia pierda legitimidad o aceptaci\u00f3n social positiva, siendo que la ciencia surgi\u00f3 en el mundo para combatir el dogmatismo y el autoritarismo.<\/p>\n<p>En este cap\u00edtulo se disipa uno de los prejuicios m\u00e1s arraigados: la creencia de que el origen de los conceptos es emp\u00edrico. Es el famoso \u201cmito de la ciencia emp\u00edrica\u201d que ha enga\u00f1ado a la humanidad y a los cient\u00edficos. Por fortuna, hoy d\u00eda los f\u00edsicos m\u00e1s avanzados, como el mismo Einstein, han reconocido que \u201cno s\u00f3lo algunos conceptos de la f\u00edsica son de origen no emp\u00edrico, sino que ning\u00fan concepto es de origen emp\u00edrico\u201d.<\/p>\n<p>De ah\u00ed se desprende el principio b\u00e1sico propuesto por Porfirio: \u201cSi un vocablo no tiene significado emp\u00edrico, el origen del concepto en cuesti\u00f3n no puede ser la sensaci\u00f3n, y por lo tanto, es necesario buscar en el sujeto mismo, y no en sus sensaciones, tanto el origen como el significado\u201d (Hegel ten\u00eda raz\u00f3n, p.42).<\/p>\n<ol>\n<li>c) Sujeto<\/li>\n<\/ol>\n<p>As\u00ed, lac\u00f3nicamente, titula Porfirio el cap\u00edtulo tercero, donde expone lo que es el Sujeto y demuestra su consistencia \u00f3ntica.<\/p>\n<p>Esta consistencia \u00f3ntica es la clave no s\u00f3lo de la filosof\u00eda de Hegel, sino de toda la filosof\u00eda y de todas las ciencias; y Miranda advierte que es el descubrimiento m\u00e1s importante que haya hecho la mente humana en toda su historia<\/p>\n<p>El sujeto no tiene origen emp\u00edrico. Su significado es el concepto mismo. Cuando Porfirio habla del concepto se refiere a la realidad pensada o al pen\u00adsamiento realizado. El pensamiento conceptual, que es el verdadero pensamiento, se distingue de aquellos momentos en los cuales el pensamiento no coincide con la realidad porque a\u00fan no ha llegado a su concepto, sino que se ha quedado en una abstracci\u00f3n o en una imaginaci\u00f3n. Miranda expone muchos ejemplos de esta distinci\u00f3n, pues su m\u00e9todo consiste en demostrar que s\u00f3lo se asciende al concepto eliminando, superando o corrigiendo lo meramente imaginativo o abstracto.<\/p>\n<ol>\n<li>Se llega al concepto cuando se llega al yo. El concepto es lo concebido por el yo. El concepto comienza en el \u201cyo mismo\u201d. YO significa el sujeto cuyo objeto que \u00e9l pone para su consideraci\u00f3n es \u00e9l mismo. En este movimiento del pensamiento llegamos a la identidad del ser con el pensar. El sujeto no puede ponerse a s\u00ed mismo como objeto de su consideraci\u00f3n si no existe. Pens\u00e1ndome es como existo para m\u00ed.<\/li>\n<\/ol>\n<p>A partir de aqu\u00ed puedo pensar en esto o en aquello, y lo puedo hacer porque yo soy el concepto mismo en su realidad existente, y por lo mismo el origen de todos los dem\u00e1s conceptos.<\/p>\n<p>Porfirio demuestra que este origen del concepto coincide con el concepto de Esp\u00edritu en la medida en que el esp\u00edritu es el pensamiento, y por eso l\u00f3gicamente llamamos \u201cmateria\u201d a todo aquello que no piensa, a lo que no es esp\u00edritu. El \u00abyo\u00bb es la consistencia \u00f3ntica del esp\u00edritu. El esp\u00edritu es el pensamiento que se piensa a s\u00ed mismo. El sujeto es el que se hace autoconsciente.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>Este proceso que comienza en el YO no termina en el YO porque nadie puede pensarse a s\u00ed mismo e identificarse como un YO si no se est\u00e1 distinguiendo a s\u00ed mismo de otro. Nadie se da cuenta de s\u00ed mismo s\u00ed no se est\u00e1 dando cuenta del otro. Ser \u201cYo mismo\u201d equivale a no ser el otro. En el concepto del yo entra esencialmente el concepto del otro, a tal grado que uno no existe sin el otro, y el ser del uno es el ser del otro.<\/li>\n<\/ol>\n<p>De esta manera, el yo no es abstracto sino concreto. Lo m\u00e1s concreto que existe. Y no es meramente subjetivo, sino que es intersubjetivo. S\u00f3lo se hace autoconsciente ante otro autoconsciente. Y al hacerse individual es lo m\u00e1s universal, pues ser un individuo es patrimonio de todos. El esp\u00edritu es relaci\u00f3n entre personas.<\/p>\n<p>La intersubjetividad es la verdad del autoconsciente. Lo m\u00e1s sorprendente en el desenvolvimiento del concepto es que el \u201cotro\u201d, considerado as\u00ed porque en realidad es distinto de m\u00ed, sin embargo, es \u201cotro yo\u201d, y como yo que es, resulta id\u00e9ntico a m\u00ed, que tambi\u00e9n soy un yo. Aqu\u00ed est\u00e1 la ra\u00edz de todas las consecuencias \u00e9ticas y sociales que Porfirio plantea a lo largo de su libro: ser autoconsciente es darme cuenta de que no s\u00f3lo existo yo; tambi\u00e9n existe el otro, y el otro es como yo (ibid., p. 111). Bien dec\u00eda Hegel que \u00absin un t\u00fa el yo es imposible\u201d.<\/p>\n<p>A tal grado es esto verdad que yo, antes de ser yo para m\u00ed mismo, fui un t\u00fa para otro, por ejemplo para mi madre o para la que hizo sus veces.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>El desenvolvimiento del concepto prosigue cuando caemos en la cuenta de que el sujeto existe como resultado de su propia actividad. El autoconsciente se autodetermina al interior de su intersubjetividad. El sujeto se hace a s\u00ed mismo ser lo que es. \u00c9l mismo decide. Y no queda determinado con su propia decisi\u00f3n, puesto que puede suprimirla y poner otra, ya que \u00e9l se autodetermina siempre.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Yo me hago ser lo que soy en relaci\u00f3n con el otro. No es el otro el que me determina. El otro s\u00f3lo me interpela, es el est\u00edmulo, la exigencia para que yo salga de m\u00ed exclusiva subj etividad hacia la obj etividad, expresada en la necesidad del otro, pero soy yo el que decide, soy yo el que me determino a responder o no la interpelaci\u00f3n del otro.<\/p>\n<p>Esta autodeterminaci\u00f3n es la verdadera libertad. Son las cosas naturales las que no son libres, porque ya est\u00e1n determinadas y no pueden determinarse a s\u00ed<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>mismas. El esp\u00edritu es el poder desafiante que se est\u00e1 transmutando de la naturalidad a su intersubjetividad. Pero esta transmutaci\u00f3n s\u00f3lo se da si la persona decide libremente, y por lo tanto puede no hacerlo. Nadie se hace humano si no quiere hacerse.<\/p>\n<p>Esta cumbre del concepto es extraordinariamente importante porque de aqu\u00ed se sigue que, como todos los conceptos se derivan de la autoconsciencia intersubjetiva, ahora agregamos que todos los contenidos de los diversos con\u00adceptos derivan de la autodeterminaci\u00f3n su capacidad de ser entendidos. S\u00f3lo en funci\u00f3n de la autodeterminaci\u00f3n es posible dar significado a todos los conceptos (ibid., p.87).<\/p>\n<p>Con otras palabras, el que no quiere entender no entiende. Nadie se hace racional a la fuerza. Todos somos llamados a hacemos racionales. Sin embargo, s\u00f3lo llega a hacerse racional el sujeto que libremente se decide a serlo, respondiendo al llamado del otro. Por eso Porfirio defiende la racionalidad \u00e9tica, contraponi\u00e9ndola a la \u201cracionalidad estrat\u00e9gica\u201d que hoy sostienen los autoproclamados \u201cposmodemos\u201d, pues lo estrat\u00e9gico s\u00f3lo es la b\u00fasqueda de los medios adecuados para obtener el propio provecho sin tomar en cuenta el bien del otro. Para Porfirio, la verdad de la raz\u00f3n se encuentra en lo \u00e9tico.<\/p>\n<p>Es as\u00ed como sostenemos que la raz\u00f3n de la que hablan los antiguos es el esp\u00edritu del que hablan los modernos, y con el avance demostrado por Miranda, es el ser humano que libremente se hace responsable ante la necesidad del otro. Con ello, el concepto adquirere mayor concreci\u00f3n y universalidad, mayor realidad.<\/p>\n<p>A lo largo del cap\u00edtulo, Porfirio responde a las objeciones que se han presentado contra la consistencia \u00f3ntica del sujeto, objeciones basadas en el concepto de sustancia y en lo que es el tiempo, as\u00ed como en la causalidad, en la idea de ley natural y en la idea de necesidad. Todas estas objeciones le sirven a Porfirio para calibrar, en su entera dimensi\u00f3n, el concepto expuesto en este cap\u00edtulo.<\/p>\n<p>A partir de aqu\u00ed se pueden desarrollar todas las ciencias particulares: tanto las teol\u00f3gicas como las naturales, y las ciencias humanas y sociales. La ciencia no es otra cosa que la actividad del esp\u00edritu por la cual el sujeto demuestra su objeto como un bien para todos. De no ser as\u00ed, no se trata de ciencia sino de ignorancia, o caprichos, o irresponsable arbitrariedad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>Infinito y distinci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p>El quehacer de la filosof\u00eda ha sido y sigue siendo desentra\u00f1ar el verdadero significado de todos los conceptos; por eso Porfirio, al penetrar directamente en el pensamiento teol\u00f3gico, demuestra los conceptos b\u00e1sicos de esta disciplina:<\/p>\n<ul>\n<li>lo finito y lo infinito.<\/li>\n<li>lo universal &#8211; lo particular &#8211; lo individual.<\/li>\n<li>la identidad y la distinci\u00f3n, que es la dial\u00e9ctica fundamental de toda filosof\u00eda.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Haciendo gala de su instrumental cognitivo, Porfirio va tocando los acordes de la f\u00edsica entrelazados con la psicolog\u00eda; los de la \u00e9tica con los de la conciencia, los de la fe con los de la raz\u00f3n; la teolog\u00eda con la filosof\u00eda, logrando en estas p\u00e1ginas una sinfon\u00eda racional que va demostrando c\u00f3mo la verdadera trascendencia se inicia en la intersubj etividad, donde t\u00fa est\u00e1s siempre frente a m\u00ed y no puedes ser englobado ni absorbido por mi. Esta distinci\u00f3n que es la distinci\u00f3n m\u00e1s profunda que pueda existir, es al mismo tiempo identidad pues los dos somos la misma intersubjetividad, en la cual el esp\u00edritu llega a su plenitud porque con base en esta experiencia llegamos a concebir a Dios como Esp\u00edritu, como relaci\u00f3n entre personas distintas, relaci\u00f3n de estas personas con nosotros, en una identidad que no destruye nuestra distinci\u00f3n personal.<\/p>\n<p>No puedo sino recomendar la lectura, el estudio sin prejuicios y la meditaci\u00f3n tranquila de este cap\u00edtulo, que yo considero un filosofar en las cumbres del pensamiento.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li>La l\u00f3gica y las ciencias naturales<\/li>\n<\/ol>\n<p>El sujeto consciente que se autodetermina intersubjetivamente conoce ahora bastante bien a la naturaleza y demuestra su verdad haciendo ciencia de los sucesos naturales. Este es el fundamento de la l\u00f3gica de Hegel. Para Porfirio es la \u00fanica l\u00f3gica, cuya cr\u00edtica devastadora contra la empiricidad de las ciencias naturales tiene una importancia que aumenta cada d\u00eda. De la l\u00f3gica depende la cientificidad de todas las ciencias. Sin la aportaci\u00f3n de Hegel las ciencias se quedan hoy irremediablemente empantanadas: o son tautolog\u00edas sin avance posible o son juicios sint\u00e9ticos injustificables.<\/p>\n<p>Porfirio advierte que \u201cha sido una equivocaci\u00f3n enorme el creer que Hegel niega la realidad del mundo f\u00edsico. Lo que niega es que \u2018realidad\u2019 signifique estar fuera del esp\u00edritu. Es el esp\u00edritu el que hace que el mundo f\u00edsico sea real. No decimos que las cosas naturales no existan, lo que demostramos es que la verdad de su existir no la tienen en s\u00ed mismas\u201d.<\/p>\n<p>La opini\u00f3n p\u00fablica qued\u00f3 azorada cuando los experimentos de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica revelaron que el electr\u00f3n se vuelve corp\u00fasculo cuando el sujeto decide observar su posici\u00f3n; y Heisenberg informaba que \u201csu tama\u00f1o depende del expe\u00adrimento que realice el sujeto observador\u201d.<\/p>\n<p>Y no s\u00f3lo la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica. Eddington hac\u00eda saber que la tesis de la relatividad consiste en que un campo de fuerza, como la longitud y la duraci\u00f3n, no es otra cosa que un enlace entre el sujeto observador y la naturaleza observada.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Max Bom hizo del dominio p\u00fablico que ion campo gravitacional no tiene significado alguno, al margen de la elecci\u00f3n que hagamos de las coordenadas.<\/p>\n<p>Porfirio Miranda reconoce que el asombro universal, incluso de algunos f\u00edsicos ante estas demostraciones, evidentemente se debi\u00f3 a la creencia m\u00edtica de que el mundo f\u00edsico est\u00e1 fuera del esp\u00edritu, lo cual es un disparate.<\/p>\n<p>Por consiguiente, si en contraste y pol\u00e9mica con el idealismo el realismo consistiera en afirmar que el mundo f\u00edsico est\u00e1 fuera del esp\u00edritu, entonces el realismo ser\u00eda una tesis desprovista de significado.<\/p>\n<p>Con sorprendente erudici\u00f3n cient\u00edfica, Porfirio recorre los principales avances en la f\u00edsica, en la biolog\u00eda y en la psicolog\u00eda. Demuestra el concepto b\u00e1sico de la f\u00edsica, que es el concepto de fuerza, hoy denominado \u201cenerg\u00eda\u201d; el concepto b\u00e1sico de la biolog\u00eda, que es el concepto de la vida, sin\u00f3nimo de la salud; y el concepto b\u00e1sico de las ciencias psicol\u00f3gicas que es el concepto de conducta. Este capital descubrimiento de los fundamentos filos\u00f3ficos de estas disciplinas tiene que ser un motor afinado para el progreso, la verdad y la libertad en el conocimiento de la realidad de nuestro mundo.<\/p>\n<p>Por ejemplo: si se cree de manera err\u00f3nea que la conducta es simplemente \u201cla respuesta a un estimulo\u201d, as\u00ed en abstracto, no hay forma de distinguir la reacci\u00f3n de la conducta y \u00e9sta queda reducida a una mera reacci\u00f3n, la cual se encuentra tanto en el hombre como en el animal; por consiguiente, la falla filos\u00f3fica est\u00e1 en no distinguir al hombre del animal, con todas las aberrantes consecuencias pr\u00e1cticas que podemos observar.<\/p>\n<p>En cambio, si demostramos que la conducta es la expresi\u00f3n de la decisi\u00f3n libre del sujeto consciente que se autodetermina ante la necesidad del otro, la<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>conducta llega a su concepto, se hace humana, tiene sentido para nosotros y se distingue de los movimientos reactivos, instintivos, naturales, carentes de actividad consciente.<\/p>\n<p>S\u00f3lo la conducta humana da origen a nuestra vida social.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li>El hombre y el estado<\/li>\n<\/ol>\n<p>La intersubjetividad es la que hace, por derivaci\u00f3n exterior, que el Hombre sea en esencia un ser social o pol\u00edtico. La sociedad tiene su verdad en la inter\u00adsubjetividad, en la relaci\u00f3n entre sujetos autoconcientes que se autodeterminan. De ah\u00ed que la red de relaciones \u00e9ticas, de derecho y de responsabilidad entre las personas conforme el concepto del Estado. Por eso lo llamamos \u201cEstado de derecho\u201d. No se trata del derecho positivo, que es derivado y secundario, sino del derecho humano, que es fundamental.<\/p>\n<p>La sociedad humana, a\u00fan la m\u00e1s simple y primitiva, no es una organizaci\u00f3n natural sino espiritual. No es resultado de los instintos, impulsos o condiciona\u00admientos subjetivos sino de la objetividad \u00e9tica, de acuerdo al mayor o menor grado de la conciencia. Toda sociedad es m\u00e1s o menos humana, pero aun la menos humana es humana debido a la intersubjetividad realmente existente entre sus miembros. Por consiguiente, una sociedad funciona en la medida en que funcione la conciencia, la cual es el origen de la socializaci\u00f3n de las personas; pero al mismo tiempo la conciencia no se socializa en su totalidad, sino que mantiene su autonom\u00eda puesto que se autodetermina. Debido a ello puede cuestionar a su sociedad, interpelar a las personas y decidir los cambios requeridos. Gracias a esto, las sociedades cambian y pueden hacerse cada vez m\u00e1s humanas, m\u00e1s \u00e9ticas. Por el contrario, cuando en alg\u00fan aspecto la conciencia no funciona, en ese grado y medida se origina un problema social, ya sea pol\u00edtico, jur\u00eddico, econ\u00f3mico o cultural, tanto en el nivel de la sociedad familiar como en el nivel de la sociedad civil y en las relaciones internacionales.<\/p>\n<p>Esto es lo que Porfirio Miranda demuestra al llegar al \u00faltimo cap\u00edtulo de su libro. Es el cap\u00edtulo m\u00e1s denso y m\u00e1s cargado de potencialidad para el futuro, a tal grado que Porfirio, al terminar su libro, sinti\u00f3 la necesidad de desarrollar y concretar m\u00e1s el contenido de este cap\u00edtulo y elabor\u00f3 a partir de este material sus dos \u00faltimos libros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Miranda nos advierte con toda claridad que todos los desaciertos en la filosof\u00eda pol\u00edtica y en las ciencias sociales y humanas se derivan de dos suposiciones falsas:<\/p>\n<ol>\n<li>Suponer que el hombre por naturaleza es bueno e incluso que por naturale\u00adza es hombre. Toda la obra de Porfirio tiene esta ense\u00f1anza fundamental:<\/li>\n<\/ol>\n<p>. .que el hombre no es hombre por naturaleza sino por intersubjetividad consciente.\u201d<\/p>\n<ol>\n<li>Creer que las categor\u00edas usadas por las ciencias sociales, como son las categor\u00edas de sociedad, Estado, libertad, lenguaje, igualdad, derecho, cos\u00adtumbres, conducta, autoridad, gobernante, propiedad, modo de produc\u00adci\u00f3n, son datos emp\u00edricos o de origen emp\u00edrico.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Miranda comprob\u00f3 en los cap\u00edtulos anteriores que ni siquiera las entidades f\u00edsicas y de la biolog\u00eda son descubribles mediante percepci\u00f3n sensible, mucho menos las sociales que tienen que ver directamente con el ser humano.<\/p>\n<p>Por ejemplo: si alguien afirma la igualdad de todos los hombres o la igualdad entre la muj er y el var\u00f3n, tiene que demostrar la verdad de la igualdad, lo cual no es posible con base en datos sensibles, pues el dato emp\u00edrico es m\u00e1s bien la desigualdad entre unos y otros. Ahora bien, si la igualdad no se demuestra, como la igualdad es el fundamento de la democracia, entonces la democracia no se justifica y quienes la prefieren tendr\u00edan tanta raz\u00f3n o no como quienes se inclinan por la dictadura, y el asunto se volver\u00eda cuesti\u00f3n de gustos y quedar\u00eda fuera del \u00e1mbito de la ciencia. En la ciencia social debemos partir de la responsabilidad de hacer ciencia. Si se trata de ciencia, en primer lugar hay que definir y en segundo lugar hay que demostrar.<\/p>\n<p>Lo mismo sucede con quienes confunden Estado con gobierno: Porfirio demuestra que son cosas distintas. Lo mismo pasa con los que ahora enarbolan la lucha de la sociedad civil, en contra -dicen- del Estado, mostr\u00e1ndose incapaces de definir ninguno de los dos y por lo tanto, de sospechar que son lo mismo, sencillamente por el hecho de que, no siendo la sociedad un objeto f\u00edsico emp\u00edricamente constatable, su constituyente esencial son los derechos y las responsabilidades, en los cuales y s\u00f3lo en los cuales reside el Estado. Porfirio insiste en que ser\u00eda un error creer que eso depende de las definiciones que a cada cual le venga en gana proponer. Los tratados de Plat\u00f3n, de Arist\u00f3teles y de Hegel son ciencia, no literatura. Exponen c\u00f3mo son las cosas.<\/p>\n<p>Este libro crucial, Hegel ten\u00eda raz\u00f3n o La revoluci\u00f3n de la raz\u00f3n, que Jos\u00e9 Porfirio Miranda nos ha entregado, es una mina que est\u00e1 aqu\u00ed, disponible para quien decida extraer su riqueza. Es una verdadera revelaci\u00f3n, un cambio en el modo de pensar. Y es una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n, un cambio de actitud en nuestro compromiso ante el mundo que nos ha tocado vivir. Esta obra nos da el fundamento para descubrir la finalidad de cada persona, para que nos hagamos responsables del progreso de nuestros Estados, y para buscar y encontrar el sentido de la historia humana.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup><sup>[I]<\/sup><\/sup><\/a> Profesor en la UTA y miembro del CEF Miranda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis Brito Crabtree<\/p>\n<p>Me siento muy honrado de participar en este merecido homenaje a Jos\u00e9 Porfirio<br \/>\nMiranda, celebrado en la universidad donde \u00e9l mismo gest\u00f3 e imparti\u00f3 su filosof\u00eda.<\/p>\n<p>El homenaje es merecido porque Porfirio ha sido un fil\u00f3sofo mexicano ejemplar, profundo, gigantesco y desafiante. Al penetrar en su pensamiento uno experimenta la altura especulativa de un cl\u00e1sico como Arist\u00f3teles, la rigurosa metodolog\u00eda de un medieval como Tom\u00e1s de Aquino y la l\u00f3gica portentosa de un moderno como Hegel, obra que Porfirio actualiz\u00f3, desarroll\u00e1ndola.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-635","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-investigacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/635","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=635"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/635\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=635"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=635"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=635"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}