{"id":641,"date":"2016-03-03T23:48:10","date_gmt":"2016-03-03T23:48:10","guid":{"rendered":"http:\/\/cefmiranda.org\/esp\/?p=641"},"modified":"2016-06-16T18:09:42","modified_gmt":"2016-06-16T18:09:42","slug":"porfirio-miranda-y-el-comunismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/2016\/03\/03\/porfirio-miranda-y-el-comunismo\/","title":{"rendered":"PORFIRIO MIRANDA Y EL COMUNISMO"},"content":{"rendered":"<p><strong>Porfirio Miranda y el Comunismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Joseph Ferraro Serra<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup><sup>[1]<\/sup><\/sup><\/a><\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Comunismo en la Biblia<\/li>\n<\/ol>\n<p>Antes de empezar nuestra intervenci\u00f3n, es preciso recalcar que cuando Porfirio Miranda habla de comunismo y lo defiende no se trata de la versi\u00f3n que exist\u00eda en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, el cual, como \u00e9l apunta muy atinadamente, fue m\u00e1s bien un capitalismo de Estado.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup><sup>[2]<\/sup><\/sup><\/a> Cuando Porfirio habla del comunismo, se refiere al comunismo de la Biblia.<\/p>\n<p>\u201cQue un cristiano se diga antimarxista, puede comprenderse\u201d, nos dice Porfirio Miranda en su libro Comunismo en la Biblia, pues \u201chay numerosas variedades de marxismo, y es posible que ese cristiano se refiera a alguna de las muchas filosof\u00edas materialistas que se autodenominan marxistas aunque tienen muy poco que ver con Marx\u201d.<\/p>\n<p>\u201cQue un cristiano se diga no s\u00f3lo antimarxista sino tambi\u00e9n antiMarx, probablemente se debe a que no ha le\u00eddo a Marx completo y su odio adolece de simple ignorancia.\u201d<\/p>\n<p>\u201cPero que un cristiano se diga anticomunista, eso ya es otra cosa y constituye sin duda alguna el mayor esc\u00e1ndalo de nuestro siglo.\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup><sup>[3]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p>\u00c9stas son las palabras iniciales del libro mencionado de Porfirio Miranda. Es preciso entonces preguntar \u00bfpor qu\u00e9, de acuerdo con \u00e9l, el anticomunismo por parte de los cristianos constituye el mayor esc\u00e1ndalo del siglo pasado y, como Porfirio seguramente dir\u00eda, del nuestro tambi\u00e9n?<\/p>\n<p>Porfirio mismo nos proporciona la respuesta a nuestra interrogaci\u00f3n. De acuerdo con \u00e9l, la idea de comunismo est\u00e1 con todas sus letras en el Nuevo Testamento, al grado de que en estos veinte siglos nadie ha sido capaz de dar una mejor definici\u00f3n de lo que es el comunismo que la formulada por San Lucas en Acto 2,44-45 y 4,32-35. La definici\u00f3n misma de comunismo que Marx toma de Louis Blanc, \u201cde cada uno seg\u00fan sus capacidades, a cada uno seg\u00fan sus necesidades\u201d, est\u00e1 inspirada en la formulaci\u00f3n que Lucas redact\u00f3 dieciocho siglos antes, si no es que copiada de ella.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup><sup>[4]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de esto, de acuerdo con Porfirio se habla generalmente en el mundo de \u201cdefender del comunismo a la civilizaci\u00f3n cristiana\u201d. Por ello Porfirio, tal vez un poco molesto, replica que \u201cno hay palabras para enfatizar suficientemente esta exclamaci\u00f3n: \u00a1Pero si la iniciativa comunista en la historia de Occidente es iniciativa cristiana!&#8230; \u00bfQu\u00e9 especie de locura se ha abatido (sobre el mundo occidental para que combata) como a m\u00e1ximo enemigo lo que es el proyecto cristiano por excelencia?\u201d Por tanto, Porfirio recalca que \u201cno hay demos\u00adtraci\u00f3n m\u00e1s clara del lavado cerebral a que nos tiene sometidos el establishment, que el hecho de que la concepci\u00f3n oficial y divulgada del cristianismo sea anticomunista\u201d.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup><sup>[5]<\/sup><\/sup><\/a><sup> <a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> <a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n<p>\u00bfRealmente es cierto lo que Porfirio ha afirmado en referenci a a la concepci\u00f3n oficial de la Iglesia, o exagera? Para llegar a la respuesta, demos un breve repaso a los pronunciamientos papales acerca del comunismo o el socialismo.<\/p>\n<p>Como el lector ha de saber, la Revoluci\u00f3n francesa y la Revoluci\u00f3n industrial fueron responsables de la formaci\u00f3n de la hegemon\u00eda burguesa en Occidente y de la constituci\u00f3n de dos nuevas clases sociales, de acuerdo con el papa P\u00edo XI, \u201cla una, con ser la menos numerosa, gozando de casi todas las ventaj as que los inventos modernos proporcionan tan abundantemente; la otra, en cambio, compuesta de ingente muchedumbre de obreros reducida a angustiosa miseria,<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>luchando en vano por salir de las estrecheces en que viv\u00eda\u201d,<sup>6<\/sup> recurriendo algunos a m\u00e9todos violentos.<sup>7<\/sup> O as\u00ed como anot\u00f3 el papa Le\u00f3n XIII, \u201cun n\u00famero sumamente reducido de opulentos y adinerados ha impuesto poco menos que el yugo de la esclavitud a una muchedumbre infinita de proletarios\u201d,<sup>8<\/sup> convirtiendo a los obreros en una clase revolucionaria,<sup>9<\/sup><\/p>\n<p>Debido a las graves injusticias practicadas en contra de los obreros por la hegemon\u00eda burguesa, pronto surgieron varias corrientes socialistas que cuestionaban dicha hegemon\u00eda, la m\u00e1s importante de las cuales fue, por supuesto, de inspiraci\u00f3n marxista. Aunque Le\u00f3n XEH apunt\u00f3 lo ya citado en referencia al capitalismo, tuvo mucho m\u00e1s que decir del comunismo o del socialismo.<\/p>\n<p>Si vemos la enc\u00edclica Rerum novarum de 1891, la primera de una serie de cartas pastorales sobre el problema social, y la que forma la base para la doctrina social cat\u00f3lica, encontramos que este papa expres\u00f3 su pensamiento en el sentido de que la doctrina socialista ataca el fundamento principal del orden social en tanto que niega el derecho a la propiedad privada.<sup>10<\/sup> Por tanto, el Papa apunt\u00f3 que el socialismo es una peste&#8217;<sup>1<\/sup> que presenta \u201cel derecho de la propiedad como pura invenci\u00f3n humana\u201d. El socialismo proclama, adem\u00e1s, la comunidad de bienes y \u201cdeclara que no puede tolerarse con paciencia la pobreza y que es l\u00edcito violar impunemente el derecho de propiedad de los ricos\u201d.<sup>12<\/sup> Adem\u00e1s el socialismo o el comunismo constitu\u00eda \u201cel c\u00e1ncer mortal que\u201d estaba \u201cinvadiendo las articulaciones m\u00e1s \u00edntimas de la sociedad humana, poni\u00e9ndola en peligro de muerte\u201d.<sup>13<\/sup> Al fin, aunque la miseria de los proletarios seg\u00fan Le\u00f3n XIII se debe a abusos en el sistema capitalista, a un capitalismo liberal, lo que los socialistas pretenden es mucho peor: al negar el derecho a la propiedad privada quieren destruir el fundamento de la sociedad y, por tanto, a la sociedad y a la civilizaci\u00f3n misma. Seg\u00fan Le\u00f3n XIII, los socialistas atizan \u201cel odio de los indigentes contra los ricos, tratan de acabar con la propiedad privada de los bienes\u201d, pequdican \u201ca las propias clases obreras\u201d, ejercen \u201cviolencia contra los leg\u00edtimos poseedores, altera la misi\u00f3n de la rep\u00fablica y agita fundamentalmente a las naciones\u201d.<sup>14<\/sup><\/p>\n<ul>\n<li>Le\u00f3n XIII, Rerum novarum, 1.<\/li>\n<li>, p. 47.<\/li>\n<li>, p.3.<\/li>\n<li>Le\u00f3n XIII, Ouod apostolici muneris, 4.<\/li>\n<li>, p. 10.<\/li>\n<li>, p. 1.<\/li>\n<li>Le\u00f3n XIII, Rerum novarum, 3.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Por supuesto, cuando Le\u00f3n XIII apunta que los socialistas niegan el derecho a la propiedad privada, se refiere al dominio individual sobre medios sociales de producci\u00f3n y no sobre bienes de consumo. Luego, es claro que al negar el derecho individual sobre los medios sociales de producci\u00f3n, los socialistas no ponen en tela de juicio a cualquier tipo de sociedad sino a la sociedad capitalista, la que no se identifica con la civilizaci\u00f3n ni tampoco con la abstracci\u00f3n \u201csociedad\u201d. No se sigue, por tanto, que al negar el derecho individual sobre los medios sociales de producci\u00f3n, los socialistas deseen destruir a la sociedad misma. Apesar del hecho recalcado por Porfirio en el sentido de que el proyecto comunista es cristiano, por lo menos en el caso del papa Le\u00f3n XIII se ve claramente que, en las palabras de Porfirio, \u201cla concepci\u00f3n oficial y divulgada del cristianismo [es] anticomunista\u201d.<sup>15<\/sup> Y no s\u00f3lo es anticomunista sin m\u00e1s; para Le\u00f3n X\u00cdTT es obligaci\u00f3n de la Iglesia ense\u00f1ar \u201clas doctrinas y los preceptos que garantizan la salvaci\u00f3n y la tranquilidad de la sociedad [capitalista moderna] y detienen radicalmente la funesta propaganda del socialismo [el subrayado es nuestro]\u201d.<sup>16<\/sup> Para cumplir con esta funci\u00f3n, nos dice Le\u00f3n XIII, \u201cla Iglesia de Cristo posee para combatir la plaga del socialismo medios m\u00e1s eficaces que todas las legislaciones humanas, que todas las prohibiciones de los magistrados y que todas las armas militares\u201d. S\u00f3lo necesita que los gobiernos \u201cdevuelvan a la Iglesia su eterna libertad para que \u00e9sta pueda desplegar con eficacia su ben\u00e9fico influjo en favor de la sociedad humana\u201d.<sup>17<\/sup> Se trata, pues, no s\u00f3lo de una condena del comunismo sino tambi\u00e9n de un tipo de cruzada en su contra. \u00bfQu\u00e9 podemos decir de la postura sobre el comunismo de P\u00edo X3, el segundo papa en importancia referente a la formulaci\u00f3n de la doctrina social cat\u00f3lica?<\/p>\n<p>Para conmemorar el cuadrag\u00e9simo aniversario de la Rerum novarum de Le\u00f3n XIII, P\u00edo XI emiti\u00f3 una enc\u00edclica social intitulada Quadragesimo anno. Seg\u00fan P\u00edo XI, esta doctrina comunista hab\u00eda merecido la condena de la Iglesia repetidas veces. En 1846 P\u00edo IX (Quipluribus) vio los peligros del comunismo y afirm\u00f3 que era una \u201cdoctrina totalmente contraria al derecho\u201d, una \u201cdoctrina que, si se admitiera, llevar\u00eda a la radical subversi\u00f3n de los derechos, bienes y propiedades de todos y aun de la misma sociedad humana\u201d. En 1878 Le\u00f3n XHI<\/p>\n<ul>\n<li>Miranda, Comunismo en la Biblia, 9.<\/li>\n<li>Le\u00f3n XIII, Quod apos\u00edolici muneris, 5. <sup>n<\/sup>Ibid.,p. 11.<\/li>\n<\/ul>\n<p>(Quod apostolici muneris) defini\u00f3 el comunismo como una \u201cmortal enfermedad que se infiltra por las articulaciones m\u00e1s \u00edntimas de la sociedad humana, poni\u00e9ndola en peligro de muerte\u201d.<sup>18<\/sup> Y el mismo P\u00edo XI, debido al gran peligro que el comunismo se presentaba para la civilizaci\u00f3n capitalista y la religi\u00f3n, lo conden\u00f3 enMiserentissimus redemptor (1928), Quadragesimo anno (1931), Caritate Christi (1932), Acerva animi (1932), Dilectissima nobis (1933),<sup>19<\/sup> y dedic\u00f3 una enc\u00edclica entera a esta condena, la Divini redemptoris en 1937. De esta manera, seg\u00fan P\u00edo XI el papado hab\u00eda <sup>2<\/sup>llamado la atenci\u00f3n sobre el peligro comunista con m\u00e1s frecuencia y de un modo m\u00e1s persuasivo que cualquier otra autoridad p\u00fablica terrena.\u201d<sup>20<\/sup><\/p>\n<p>En resumen, para P\u00edo XI el comunismo \u201cpropon\u00eda un remedio que, siendo mucho peor que el mismo mal, arrojar\u00eda a la sociedad humana en mayores peligros\u201d,<sup>21<\/sup> el comunismo es \u201cun sistema lleno de errores y sofismas, contrario a la raz\u00f3n y la revelaci\u00f3n divina; un sistema subversivo del orden social [capitalista], porque destruye las bases fundamentales de \u00e9ste; un sistema desconocedor del verdadero origen, de la verdadera naturaleza y del verdadero fin del Estado; un sistema, finalmente, que niega los derechos, la dignidad y la libertad de la persona humana\u201d.<sup>22<\/sup><\/p>\n<p>En la enc\u00edclica Divini redemptoris de 1937, escrita en ocasi\u00f3n de la guerra civil o revoluci\u00f3n comunista que estaba tomando lugar en Espa\u00f1a, P\u00edo XI relat\u00f3 la barbarie de las persecuciones comunistas en contra de la Iglesia. Sin embargo, sin querer justificar las persecuciones por nuestra parte, hay que recordar que los pont\u00edfices se hab\u00edan pronunciado antes en favor de una cruzada en contra del comunismo, y al parecer Marx y Engels la mencionan en el Manifiesto del Partido Comunista de 1848.<sup>23<\/sup> Por ello, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s pod\u00eda esperar la Iglesia oficial de los comunistas?<\/p>\n<p>Sin embargo, P\u00edo XI hace notar que los comunistas han cambiado de t\u00e1ctica. \u201cLos jefes del comunismo aparentan ser los m\u00e1s celosos defensores y propa\u00adgandistas del movimiento por la paz mundial\u201d; en algunas partes del mundo, \u201clos<\/p>\n<ul>\n<li>P\u00edo XI, Divini redemptoris, 4.<\/li>\n<li>, p. 5.<\/li>\n<li><\/li>\n<li>P\u00edo XI, Quadragesimo anno, 5.<\/li>\n<li>P\u00edo XI, Divini redemptoris, 14.<\/li>\n<li>Marx y Engels, Manifiesto del Partido Comunista, 21.<\/li>\n<li>P\u00edo XI, Divini redemptoris, 59.<\/li>\n<\/ul>\n<p><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>comunistas&#8230; invitan a los cat\u00f3licos a colaborar amistosamente con ellos en el campo del humanitarismo y de la caridad\u201d.<sup>24<\/sup> Incluso, hay socialistas moderados que prometen \u201cabstenerse de toda violencia\u201d.<sup>25<\/sup> De cualquier manera, P\u00edo XI recalca que aun \u201csi acaso el socialismo, como todos los errores, tiene una parte de verdad (lo cual nunca han negado los Sumos Pont\u00edfices), el concepto de la sociedad que le es caracter\u00edstico y sobre el cual descansa, es inconciliable con el verdadero cristianismo. Socialismo religioso y socialismo cristiano son t\u00e9rminos contradictorios: nadie puede al mismo tiempo ser buen cat\u00f3lico y socialista verdadero\u201d.<sup>26<\/sup> A fin de cuentas, para P\u00edo XI \u201cel comunismo es intr\u00ednsecamente malo, y no se puede admitir<sup>2<\/sup> una colaboraci\u00f3n \u201ccon el comunismo en terreno alguno\u201d.<sup>27<\/sup> As\u00ed como en el caso de su antecesor, Le\u00f3n XIII, P\u00edo XI consider\u00f3 que una finalidad de la Iglesia es desterrar el comunismo.<sup>28<\/sup> \u00bfQue podemos decir de Juan XXIII, el papa responsable de convocar al Concilio Vaticano II?<\/p>\n<p>Aunque Juan XXIII emple\u00f3 una t\u00e1ctica diferente con los comunistas, en el sentido de que en la \u00e9poca moderna la Iglesia \u201cprefiere usar de la medicina de la misericordia m\u00e1s que de la severidad\u201d y que \u201cpiensa que hay que remediar a los necesitados mostr\u00e1ndoles la validez de su doctrina sagrada m\u00e1s que conden\u00e1ndolos\u201d,<sup>29<\/sup> de todos modos hay condenas bastantes expl\u00edcitas. En su enc\u00edclica Mater et magistra de 1961, un poco m\u00e1s de un a\u00f1o antes de reunirse el Concilio Vaticano II, Juan XXIII record\u00f3 a los fieles que en los tiempos de Le\u00f3n Xm los revolucionarios propon\u00edan a los obreros \u201cremedios peores que los males\u201d del capitalismo.<sup>30<\/sup> M\u00e1s a\u00fan, afirm\u00f3 que la lucha de clases que el marxismo predica va contra la naturaleza y es contraria \u201ca la concepci\u00f3n cristiana de la vida\u201d.<sup>31<\/sup> Por tanto, Juan XXffl dej\u00f3 en claro que P\u00edo XI ya hab\u00eda manifestado que \u201cla oposici\u00f3n entre comunismo y cristianismo es radical [el subrayado es nuestro]\u201d y que \u201cde ning\u00fan modo puede admitirse que los cat\u00f3licos militen en las filas del socialismo moderado\u201d.<sup>32<\/sup><\/p>\n<p><sup>25<\/sup> P\u00edo XI, Quadragesimo amo, p. 71.<\/p>\n<p><sup>16<\/sup> Ibid., p. 77.<\/p>\n<ul>\n<li>P\u00edo XI, Divitii redemptoris, 60.<\/li>\n<li>Ver P\u00edo XI, Divini redemptaris, 40,39,75,76,77; Caritate Christi, pp. 12,14.<\/li>\n<li>Juan XXIII, <sup>2<\/sup>Principal objetivo del Concilio<sup>2<\/sup>, p. 15.<\/li>\n<li>Juan XXIII, Mater et magistra, 9.<\/li>\n<li>, p. 15.<\/li>\n<li>, p. 21.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Por supuesto, hay una condena de ate\u00edsmo que, a su vez, implica una condena de la doctrina econ\u00f3mica del comunismo. En la enc\u00edclica Mater et magistra, sin mencionar al comunismo por su nombre, Juan XXIII se\u00f1ala que \u201cel aspecto m\u00e1s siniestramente t\u00edpico de la \u00e9poca moderna consiste en el absurdo tentativo de querer reconstruir un orden temporal s\u00f3lido y fecundo prescindiendo de Dios\u201d.<sup>33 <\/sup>O, dicho de otro modo, para el papa \u201cel error m\u00e1s radical en la \u00e9poca moderna es el de considerar la exigencia religiosa del esp\u00edritu humano como expresi\u00f3n del sentimiento o de la fantas\u00eda, o bien como un producto de una contingencia hist\u00f3rica, que se ha de eliminar como elemento anacr\u00f3nico o como obst\u00e1culo al progreso\u201d.<sup>34 <\/sup>Esta teor\u00eda no s\u00f3lo pone en peligro el fundamento mismo de un orden social s\u00f3lido, es decir, el de la propiedad privada sobre los medios sociales de producci\u00f3n, sino que constituye un peligro para la paz del mundo: \u201cCualquiera que sea el progreso t\u00e9cnico y econ\u00f3mico\u201d, nos dice el papa Juan XXIII, \u201cno habr\u00e1 en el mundo justicia ni paz, mientras los hombres no vuelvan al sentimiento de la dignidad de creaturas y de hijos de Dios\u201d.<sup>35<\/sup><\/p>\n<p>Por supuesto Pablo VI, el papa que llev\u00f3 al Concilio Vaticano II a su terminaci\u00f3n, tambi\u00e9n condena el comunismo, sea como una doctrina atea, sea como una doctrina econ\u00f3mico-social. En su enc\u00edclica Ecclesiam suam (1964), Pablo VI habl\u00f3 de que muchas personas profesan abiertamente su impiedad de ser ateos; y, m\u00e1s a\u00fan, \u201cla sostienen como programa de educaci\u00f3n humana y de conducta pol\u00edtica, en la ingenua pero fatal convicci\u00f3n de liberar al hombre de viejos y falsos conceptos de la vida y del mundo para darles en su lugar, seg\u00fan dicen, una concepci\u00f3n cient\u00edfica y conforme a las exigencias del progreso moderno\u201d.<sup>36<\/sup> Seg\u00fan Pablo VI, este ate\u00edsmo es \u201cel fen\u00f3meno m\u00e1s grave de nuestro tiempo\u201d. Dicha teor\u00eda, al negar la existencia de Dios, \u201ces fundamentalmente equivocada: no responde a las exigencias \u00faltimas e inderogables del pensamiento, priva al orden racional del mundo de sus bases aut\u00e9nticas y fecundas, introduce en la vida humana no una f\u00f3rmula que todo lo resuelve, sino un dogma ciego que la degrada y la entristece y destruye en su misma ra\u00edz todo sistema social que sobre ese concepto pretende f\u00fandarse\u201d. A fin de cuentas, \u201cno es una liberaci\u00f3n,<\/p>\n<ul>\n<li>,y. 198.<\/li>\n<li>, p. 195.<\/li>\n<li>, p. 196.<\/li>\n<li>Pablo VI, Ecclesiam suam, 86. <sup>31<\/sup> Ibid., y. 87.<\/li>\n<\/ul>\n<p>sino un drama que intenta sofocar la luz del Dios vivo\u201d.<sup>37<\/sup> Estas razones, dice Pablo VI, lo obligan, y con \u00e9l a todas las personas que \u201cestiman los valores religiosos, a condenar los sistemas ideol\u00f3gicos que niegan a Dios y oprimen a la Iglesia, sistemas identificados frecuentemente con reg\u00edmenes econ\u00f3micos, sociales y pol\u00edticos, y entre ellos especialmente el comunismo ateo [el subrayado es nuestro]\u201d.<sup>38<\/sup><\/p>\n<p>En 1971, alrededor de 6 a\u00f1os despu\u00e9s del Concilio, Pablo VI, en su enc\u00edclica Octog\u00e9simo veniens, sigui\u00f3 en la misma l\u00ednea respecto al comunismo. Al parecer, el experimento de realizar el di\u00e1logo y una cooperaci\u00f3n con marxistas en relaci\u00f3n con los problemas sociales en pa\u00edses no socialistas no result\u00f3 como se esperaba. En vez de que los cristianos convirtiesen a los comunistas, los comunistas parecen haber convertido a los cat\u00f3licos. Por ello, Pablo VI advirti\u00f3 que \u201cel cristiano que quiere vivir su fe en una acci\u00f3n pol\u00edtica concebida como servicio, tampoco puede adherirse sin contradicci\u00f3n a sistemas ideol\u00f3gicos que se oponen radicalmente o en los puntos sustanciales a su fe y a su concepci\u00f3n del hombre\u201d; en especial, no puede acercarse \u201ca la ideolog\u00eda marxista, a su materialismo ateo, a su dial\u00e9ctica de violencia y a la manera como ella entiende la libertad individual dentro de la colectividad, negando al mismo tiempo toda trascendencia al hombre y a su historia personal y colectiva\u201d.<sup>39<\/sup> Entre el liberalismo y el comunismo, el peor de los dos para el papado, como debe ser obvio, es el comunismo ateo.<\/p>\n<p>Siguiendo con el tema del socialismo y el marxismo, nos dice Pablo VI que \u201choy d\u00eda, los cristianos se sienten atra\u00eddos por las corrientes socialistas y sus diversas evoluciones\u201d. Sin embargo, recuerda a los fieles que se trata de ideolog\u00edas que son incompatibles con la fe.<sup>40<\/sup> Huelga decir que, con respecto al comunismo, el papa Juan Pablo II ha seguido en la misma l\u00ednea que sus antecesores.<sup>41<\/sup><\/p>\n<p>Hemos visto que para fines de di\u00e1logo Juan XXIII, Pablo VI e incluso el Concilio Vaticano II condenaron el comunismo bajo la etiqueta del ate\u00edsmo,<sup>42 <\/sup>algo que se encuentra tambi\u00e9n en Juan Pablo II.<sup>43<\/sup> Porfirio se percat\u00f3 de este hecho y tuvo la cr\u00edtica correspondiente. Despu\u00e9s de se\u00f1alar que \u201clos marxistas<\/p>\n<p><sup>n<\/sup>Ibid., p. 88.<\/p>\n<p><sup>39<\/sup> Pablo VI, Octog\u00e9sima adveniens, p. 26.<\/p>\n<p>*\u00b0Ibid., p. 31,34.<\/p>\n<ul>\n<li>Ver su enc\u00edclica Centesimus annus, 4,12,13,14,18,19,23,26,41,44 y Ferraro, \u201cEl mensaje socio-econ\u00f3mico de Juan Pablo II para Am\u00e9rica Latina\u201d, pp. 142-147.<\/li>\n<li>Ver el Vaticano II, Gaudium et spes, 19-21.<\/li>\n<li>Juan Pablo II, Centesimus annus, 13,24-25.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00faltimamente nos han estado haciendo el favor de promover la idea [del comunismo] en ausencia nuestra, en culpable ausencia nuestra\u201d, critica la identificaci\u00f3n del comunismo con el marxismo. Para \u00e9l, \u2018 \u2018identificar comunismo con marxismo implica ignorancia crasa de la historia. No es cierto que el establishment est\u00e9 luchando contra el materialismo ateo, como se dicen a s\u00ed mismos los poderosos para tran\u00adquilizar sus conciencias; esa su lucha represiva viene de mucho antes, existi\u00f3 durante muchos siglos en los que ning\u00fan comunista era materialista y ning\u00fan comunista era ateo, y ni siquiera exist\u00edan el materialismo ni el ate\u00edsmo. El marxismo es un mero episodio en la historia del proyecto comunista. El Papa y los otros poderosos de la tierra no est\u00e1n combatiendo contra el ate\u00edsmo sino contra nosotros que somos cristianos, que creemos en Dios y en Jesucristo, y que lo \u00fanico que queremos es realizar el Evangelio\u201d.<sup>44<\/sup><\/p>\n<p>Por tanto, Porfirio observa que \u201cel denunciar el materialismo es un mero pretexto para la persecuci\u00f3n anticomunista; si ese pretexto no existiera, los se\u00f1ores inventar\u00edan otro, como de hecho inventaron otro durante la Edad Media, y otros diferentes en el siglo XVI, y otros m\u00e1s en los siglos XVII y XVHI. Si el materialismo fuese la raz\u00f3n de la persecuci\u00f3n anticomunista \u00bfc\u00f3mo se explica que persiguieran al comunismo desde mucho antes de que existiera el materialismo? No, lo que persiguen y reprimen es el comunismo en cuanto tal, \u00a1pero el proyecto comunista est\u00e1 defendido expl\u00edcitamente en la Biblia como propio y caracter\u00edstico del cristianismo, no lo inventaron ni los marxistas ni los grupos cristianos medievales o modernos\u201d.<sup>45<\/sup><\/p>\n<p>Por tanto, se\u00f1ala Miranda, \u201ccuando la propaganda doctrinal oficial afirma que la idea comunista no es separable de las ideolog\u00edas materialistas, est\u00e1 negando hechos tan evidentes e inocultables como la luz del sol: en el primer cristianismo y durante dieciocho siglos existi\u00f3 la idea comunista sin materialismo de ninguna especie. Y hoy mismo \u00bfqu\u00e9 relaci\u00f3n l\u00f3gica puede se\u00f1alarse entre \u2018tener todo en com\u00fan\u2019 (Act 2,45) y negar la existencia y eficacia del esp\u00edritu? La verdad es precisamente al rev\u00e9s: que el comunismo no puede realizarse si no reconocemos la infinita respetabilidad de Dios en cada uno de los pr\u00f3jimos&#8230; El fracaso del comunismo sovi\u00e9tico tiene que ver con eso\u201d, que en la URSS lo que hab\u00eda es capitalismo de Estado, no comunismo. \u201cEntonces \u00bfpor qu\u00e9 el cristianismo oficial hace la guerra contra\u201d un modo de vida que est\u00e1 expresamente patrocinado en<\/p>\n<ul>\n<li>Miranda, Comunismo en la Biblia, 10.<\/li>\n<li><\/li>\n<\/ul>\n<p>los or\u00edgenes \u201cdel cristianismo y que l\u00f3gicamente s\u00f3lo puede realizarse con base en aut\u00e9ntico cristianismo? Negar la existencia del esp\u00edritu es m\u00e1s bien inseparable de buscar cada uno su propio provecho y ganancia ego\u00edstamente, como el capitalismo ense\u00f1a\u201d. Difundir que \u201cel comunismo no se puede separar del mate\u00adrialismo es una falsedad monstruosa \u2018ala Hitler \u2019, que mienten con tanto mayor aplomo cuanto m\u00e1s falsas son. Examinada objetivamente, es la inversi\u00f3n diametral de los hechos reales\u201d.<sup>46<\/sup> La Iglesia oficial, por tanto, de acuerdo con la verificaci\u00f3n de las primeras aseveraciones de Porfirio, ha sido y es anticomunista y, en consecuencia, anticristiana.<\/p>\n<p>\u201cQu\u00edtense tambi\u00e9n la idea de que a nosotros, \u2014prosigue Porfirio\u2014 aunque no neguemos el esp\u00edritu, nos importe m\u00e1s lo material que lo espiritual\u201d. De acuerdo con \u00e9l, \u201cen primer lugar, el criterio final que Jesucristo dej\u00f3 establecido como \u00fanico es \u2018tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, era forastero y me acogisteis, estaba desnudo y me vest\u00edsteis, enfermo y me visitasteis, encarcelado y vinisteis a verme\u2019 (Mt 25,3 5s)\u201d. Porfirio recalca que \u201csi eso es preocuparse m\u00e1s por lo material que por lo espiritual, el pretendido esplritualismo oficial debe dirigir su acusaci\u00f3n sin rodeos contra Jesucristo mismo\u201d.<sup>47<\/sup> Porfirio pregunta \u00bfc\u00f3mo se puede dar de comer a todos los que tienen hambre si se dejan \u201clos medios de producci\u00f3n en manos privadas que necesariamente los destinan para el aumento del capital y no para la satisfacci\u00f3n de las necesidades de la poblaci\u00f3n?\u201d Pregunta d\u00f3nde hay mayor espiritualidad, \u00bfen tranquilizarse con el pensamiento de que \u201csiempre ha habido muertos de hambre?\u201d, o en querer ser fiel \u201ca Jesucristo poniendo todos los medios para darles de comer a los hambrientos sabiendo que se arruinar\u00e1 uno su futuro y su prestigio social\u201d y que uno se expone \u201ca la represi\u00f3n, a la c\u00e1rcel, [y] a la tortura\u201d, algo que estoy seguro que Porfirio aplicar\u00eda tambi\u00e9n a los te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n a pesar de la cr\u00edtica que hace a esta corriente. De lo anterior se colige que aqu\u00ed hay para Miranda otra evidencia de que \u201cel enfrentamiento es de una interpretaci\u00f3n de la Biblia contra otra, no de cristianos contra ateos. Con la diferencia de que\u201d los cristianos comunistas toman \u201cel mensaje de Jesucristo a la letra y sin glosa\u201d.<sup>48<\/sup><\/p>\n<p><sup>A6<\/sup>Ibid.,p. 11. <sup>47<\/sup> Idem. <sup>4i<\/sup>Ibid\u201e p. 12.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>La orientaci\u00f3n de la doctrina social cat\u00f3lica<\/li>\n<\/ol>\n<p>Con el Concilio Vaticano II, debido a sus muchos puntos positivos, se ha introducido equ\u00edvocamente en la mentalidad cat\u00f3lica que la Iglesia se puso del lado de los pobres en contra del capitalismo, cuando el hecho es que se puso del lado de los pobres en favor del capitalismo, pues el Concilio propone a la doctrina social de la Iglesia como un medio para resolver los problemas sociales, para brindar justicia a los proletarios.<sup>49<\/sup><\/p>\n<p>Ya comentamos antes la orientaci\u00f3n antisocialista de esta doctrina. Es hora de destacar los puntos positivos de su programa. Como dijimos antes en el caso del papa Le\u00f3n XE existe una denuncia en contra de los extremos del capitalismo liberal pero no hay una queja de lo esencial de este sistema, es decir, de sus relaciones productivas, mediante las cuales algunas personas proporcionan capital para lograr ganancias y otras ofrecen su trabaj o para percibir un salario. \u00bfEn qu\u00e9 consiste la explotaci\u00f3n esencial de este sistema econ\u00f3mico?<\/p>\n<p>Tomemos como ejemplo a un carpintero que trabaja en su propio taller: esta persona compra materias primas con cierto valor y emplea herramientas cuyo desgaste en el proceso productivo tiene su propio valor, etc. Por lo general, las materias primas mantienen su valor y lo transfieren al producto, junto con el valor del desgaste en las herramientas, etc. Lo que da m\u00e1s valor o un nuevo valor a las materias primas de una mesa no es un aumento en el precio de las materias primas en el mercado o un mayor desgaste, que en situaciones normales permanece estable, sino el trabajo del carpintero. Si el carpintero trabaja en su propio taller, percibe el nuevo valor que \u00e9l mismo ha agregado a su producto.<\/p>\n<p>Sin embargo, si por una raz\u00f3n u otra se ve obligado a trabajar en el taller de otra persona, aunque realice las mismas tareas no percibir\u00eda todo el valor que ha agregado al producto. Su patr\u00f3n deduce de esto sus ganancias y deja lo poco que queda para el salario del carpintero.<\/p>\n<p>Creo que todos nosotros estar\u00edamos de acuerdo en que existe una situaci\u00f3n parecida en el caso de un esclavo. Si \u00e9ste representa un beneficio econ\u00f3mico, su patr\u00f3n tendr\u00e1 inter\u00e9s en mantenerlo sano. Le proporcionar\u00e1 alimento, ropa, habitaci\u00f3n, educaci\u00f3n rudimentaria, cuidado m\u00e9dico, etc. Sin embargo, el patr\u00f3n no tendr\u00e1 inter\u00e9s alguno en poseer esclavos y mantenerlos vivos si no le<\/p>\n<p><sup>49<\/sup> Ver el Vaticano II, Gaudium etspes, p. 23.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>proporcionan una ganancia. Es evidente, en este caso, que el esclavo produce m\u00e1s valor que el que su amo le proporciona en especie; en esto consisten los r\u00e9ditos.<\/p>\n<p>En lo que se refiere al capitalismo, tenemos un caso parecido. El empresario deduce del valor producido por el operario las ganancias y deja lo que queda al obrero como salario. Por lo tanto, la explotaci\u00f3n esencial del capitalismo no consiste en que los obreros est\u00e9n en la miseria sino en las deducciones men\u00adcionadas.<\/p>\n<p>Adam Smith, el padre de la teor\u00eda capitalista, expres\u00f3 con gran acierto este hecho. Tal vez reflejando la existencia de las tierras comunales que exist\u00edan anteriormente en Inglaterra, Smith observ\u00f3 que cuando las tierras eran comunes (es decir, cuando todos pod\u00edan relacionarse con las mismas como si fueran suyas), \u201cel producto del trabajo constituye la recompensa natural, o salario del trabajo\u201d, es decir, durante el periodo \u201coriginario de la sociedad que precede a la apropiaci\u00f3n de la tierra y a la acumulaci\u00f3n del capital, el producto \u00edntegro del trabajo pertenece al trabajador. No hab\u00eda entonces propietarios ni patronos con quienes compartirlo\u201d.<sup>50<\/sup><\/p>\n<p>Sin embargo, \u201cdesde el momento en que las tierras de un pa\u00eds se convierten en propiedad privada de los terratenientes, \u00e9stos, como los dem\u00e1s hombres, desean cosechar donde nunca sembraron, y exigen una renta hasta por el producto natural del suelo\u2019 \u2019. Cuando las tierras comunales se convierten en propiedad privada en el sentido moderno, el trabajador se ve forzado a \u201cpagar al terrateniente una parte de lo que su trabajo produce o recolecta\u201d,<sup>51<\/sup> formando una primera deducci\u00f3n que se hace del producto de trabajo; todav\u00eda hay otra.<sup>52<\/sup><\/p>\n<p>De acuerdo con Smith, cuando los trabajadores se hallan separados de la tierra, de la propiedad productiva, rara es la vez que \u201cdispongan de lo necesario para mantenerse hasta la recolecci\u00f3n\u201d. Por consiguiente, el granjero les adelanta la suma correspondiente, pero no sin un beneficio propio. El exige otra participaci\u00f3n en el fruto del trabajo del labrador. Es evidente que se trata de una situaci\u00f3n que no se restringe al campo, pues el prestar medios productivos a los obreros y anticiparles el efectivo o la especie necesaria para su manutenci\u00f3n sucede tambi\u00e9n en todas las artes y manufacturas. Por tanto, el empresario, como el terrateniente, buscando cosechar donde no ha sembrado o trabajado,<sup>53<\/sup><\/p>\n<ul>\n<li>Smith, La riqueza de las naciones, 63.<\/li>\n<li>, p. 49; ver p. 64.<\/li>\n<li>, p. 64.<\/li>\n<li>, p. 49; v\u00e9ase p. 64.<\/li>\n<\/ul>\n<p>realiza deducciones semejantes, que conforman su beneficio. Es decir, de acuerdo con Smith el beneficio del patr\u00f3n consiste en su participaci\u00f3n \u201cen el producto del trabajo de sus operarios, o en el valor que el trabajo incorpora a los materiales\u201d.<sup>54 <\/sup>En tales casos, el patr\u00f3n, emplea \u201cuno o m\u00e1s operarios, a fin de obtener un beneficio derivado del trabajo de ellos\u201d.<sup>55<\/sup> De lo anterior se colige que cuando la tierra deja de ser com\u00fan y existe una acumulaci\u00f3n de capital, el producto del trabajo, como en la esclavitud, no pertenece al obrero sino al patr\u00f3n; en vez de gozar del producto, el trabajador s\u00f3lo percibe lo que permanece despu\u00e9s de las deducciones, es decir, un salario. Como lo ha dicho Smith, las ganancias del empresario se deben a estas deducciones o, en la terminolog\u00eda de Marx, a la apropiaci\u00f3n de trabajo ajeno.<\/p>\n<p>Puesto que la posesi\u00f3n individual de medios sociales de producci\u00f3n tiene una relaci\u00f3n esencial con la explotaci\u00f3n del obrero, con las deducciones -en la terminolog\u00eda de Smith- o con la apropiaci\u00f3n de trabajo ajeno -en la terminolog\u00eda de Marx-, los pont\u00edfices, sin darse cuenta, al abogar por el derecho del individuo sobre los medios sociales de producci\u00f3n defienden la explotaci\u00f3n esencial del sistema. Es evidente, pues, que la afirmaci\u00f3n de Juan Pablo II en el sentido de que \u201cen la sociedad occidental se ha superado la explotaci\u00f3n, al menos en las formas analizadas y descritas por Marx\u201d,<sup>56<\/sup> simplemente no es cierta.<\/p>\n<p>Si regresamos a la doctrina de Le\u00f3n XHI, descubrimos que en su enc\u00edclica Rerum novarum se\u00f1ala que el derecho de propiedad privada es una ley de la naturaleza,<sup>57<\/sup> incluyendo la propiedad socialmente productiva. Se\u00f1ala adem\u00e1s como ley natural la necesidad que el trabajo tiene del capital y el capital del trabajo,<sup>58<\/sup> lo cual justifica que el obrero s\u00f3lo reciba un salario<sup>59<\/sup> en vez de todo el valor que ha producido, y su patr\u00f3n las ganancias. Esta misma doctrina se encuentra en P\u00edo XI,<sup>60<\/sup> quien adem\u00e1s sostuvo que este tipo de econom\u00eda, en la que \u201cunos ponen el capital y los otros el trabajo\u201d, \u201cno puede condenarse por s\u00ed misma. Y en realidad no es, por su naturaleza, viciosa; pero viola el recto orden de la justicia, cuando el capital esclaviza a los obreros o a la clase proletaria con tal fin y tal<\/p>\n<ul>\n<li>Ibid., p. 64; ver p. 49.<\/li>\n<li>,p. 68.<\/li>\n<li>Juan Pablo II, Centesimus annus, 41.<\/li>\n<li>Le\u00f3n XIII, Rerum novarum, 3-11.<\/li>\n<\/ul>\n<p>*Ibid., p. 17.<\/p>\n<ul>\n<li>,p. 45.<\/li>\n<li>P\u00edo XI, Quadragesimo anno, 35.<\/li>\n<\/ul>\n<p>forma, que los negocios, y por tanto todo el capital, sirvan a su voluntad y a su utilidad despreciando la dignidad humana de los obreros, la \u00edndole social de la econom\u00eda, y la misma justicia social y el bien com\u00fan\u201d.<sup>61<\/sup> Es decir, tanto Le\u00f3n XTTT como P\u00edo XI santifican las deducciones o la explotaci\u00f3n esencial del capitalismo.<\/p>\n<p>Como ya se se\u00f1al\u00f3, hay una creencia muy difundida en el catolicismo moderno en el sentido de que con Juan XXIII y el Vaticano II la Iglesia oficial abandon\u00f3 la opci\u00f3n preferencial por los empresarios o capitalistas. Hemos hablado ya del anticomunismo de Juan XXHI, y \u00e9l es muy expl\u00edcito en su aceptaci\u00f3n del derecho a la propiedad privada. Adem\u00e1s de apuntar que la enc\u00edclica de Le\u00f3n Xm y su mensaje social est\u00e1n fundados \u201cen la misma naturaleza humana [y] en los principios del esp\u00edritu del Evangelio\u201d,<sup>62<\/sup> afirmaba que \u201cla propiedad privada, incluso la de los bienes instrumentales, es un derecho natural que el Estado no puede suprimir\u201d.<sup>63<\/sup> O, a\u00fan m\u00e1s enf\u00e1ticamente, \u201cel derecho de propiedad privada de los bienes, aun de los productivos, tiene valor permanente, precisamente ya que es un derecho contenido en la misma naturaleza, la cual nos ense\u00f1a la prioridad del hombre individual sobre la sociedad civil\u201d.<sup>64<\/sup> Aunque Juan XXIII emplea la categor\u00eda ambigua de propiedad privada y la de bienes productivos, es claro que piensa, sobre todo, en la propiedad privada sobre los medios sociales de producci\u00f3n. De esta manera, para Juan XXIH la distinci\u00f3n entre capital y trabaj o es fundamental y, as\u00ed como en el caso de Le\u00f3n XHI y P\u00edo XI, al defender como un derecho natural el dominio sobre medios sociales de producci\u00f3n \u00e9l justifica las deducciones hechas por el capitalista por el uso de su capital y, por tanto, lo esencial de la explotaci\u00f3n capitalista. Huelga decir que la doctrina social de Juan Pablo II no es otra en este sentido.<sup>65<\/sup><\/p>\n<p>El Concilio Vaticano II se adhiere a la doctrina de Juan XXIH<sup>66<\/sup> y, a trav\u00e9s de \u00e9l, a la tradici\u00f3n de Le\u00f3n XIII y P\u00edo XI. De hecho, Juan XXIII convoc\u00f3 el Concilio como un medio de contrarrestar la influencia comunista en el mundo de los a\u00f1os cincuenta y sesenta del siglo pasado. En 1891, durante el papado de Le\u00f3n Xm, el socialismo era m\u00e1s bien una idea con algunos adeptos. Cuando P\u00edo<\/p>\n<ul>\n<li>, p. 65.<\/li>\n<li>Juan XXIII, Mater et magistra, 10.<\/li>\n<li>, p. 12; ver p. 19.<\/li>\n<\/ul>\n<p><sup>M<\/sup>Ibid., p. 93. La traducci\u00f3n de la edici\u00f3n paulina es defectuosa. Por ello, para este p\u00e1rrafo la hemos combinado con la traducci\u00f3n de la Editorial Cat\u00f3lica, p\u00e1rrafo 109.<\/p>\n<ul>\n<li>Ver Laborem exercens.<\/li>\n<li>El Vaticano II, Gaudium etspes, 23.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>XI ocupaba el trono de San Pedro en los a\u00f1os treinta del siglo pasado, ya exist\u00eda un pa\u00eds comunista de grandes extensiones, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Y cuando Juan XXm se convirti\u00f3 en papa, ya eran 17 los pa\u00edses que profesaban de un modo u otro la doctrina de Marx: la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Albania, Alemania Oriental, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungr\u00eda, Polonia, Rumania y Yugoslavia, con la absorci\u00f3n de Letonia, Estonia y Lituania por la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En Asia, China ya era comunista, junto con Vietnam del Norte, Corea del Norte y el T\u00edbet. Am\u00e9rica Latina ya hab\u00eda sido testigo de la Revoluci\u00f3n cubana, y el \u00e9xito de la misma, junto con las graves injusticias existentes en el \u00e1rea, creaban las condiciones para el estallido de revoluciones similares en toda Am\u00e9rica Latina.<sup>67<\/sup> En una palabra, as\u00ed como Helder C\u00e1mara tan atinadamente apunt\u00f3, parec\u00eda que todo el mundo marchaba hacia el socialismo.<sup>68<\/sup> Por tanto, imbuido con el anticomunismo que ya vimos en la secci\u00f3n anterior, Juan XXIII declar\u00f3 que \u201choy m\u00e1s que nunca es indispensable que esta doctrina [social de la Iglesia] sea conocida, asimilada, [y] llevada a la realidad social\u201d,<sup>69<\/sup> y se\u00f1al\u00f3 con raz\u00f3n que esta ense\u00f1anza social (que resulta defensora del capitalismo) constituye una parte esencial de la ense\u00f1anza cat\u00f3lica sobre la vida humana<sup>70<\/sup> y forma una respuesta al \u201caspecto m\u00e1s siniestramente t\u00edpico de la \u00e9poca moderna\u201d que pretende \u201creconstruir un orden temporal s\u00f3lido y fecundo, prescindiendo de Dios\u201d.<sup>71<\/sup> Tambi\u00e9n con raz\u00f3n puso la atenci\u00f3n del mundo cat\u00f3lico en los pobres. Finalmente, con raz\u00f3n impuso como los fines principales del Vaticano II la obtenci\u00f3n de la paz y la justicia.<sup>72<\/sup> Al fin, as\u00ed como hab\u00eda afirmado P\u00edo XI, si no hay reformas profundas urgentes en el sistema capitalista, entonces \u201ces in\u00fatil pensar que puedan defenderse eficazmente el orden p\u00fablico, la paz y la tranquilidad d\u00e9 la sociedad humana contra los promotores de la revoluci\u00f3n\u201d<sup>73<\/sup> que combaten la injusticia.<\/p>\n<ul>\n<li>Guti\u00e9rrez, Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, 129,132,138,157,160.<\/li>\n<li>Bl\u00e1zquez, Ideario de H\u00e9lder C\u00e1mara, 85; ver Dussel, La historia de la Iglesia en Am\u00e9rica Latina, 256.<\/li>\n<li>Juan XXIII, Mater et magistra, 201.<\/li>\n<\/ul>\n<p><sup>70<\/sup>Ibid., p. 202. Juan Pablo II (Centesimus annus, 5), a su vez, apunt\u00f3 que \u201cpara la Iglesia ense\u00f1ar y difundir la doctrina social pertenece a su misi\u00f3n evangelizadora y forma parte esencial del mensaje cristiano\u201d. Ver p. 54.<\/p>\n<ul>\n<li>, y. 198; ver pp. 195-197.<\/li>\n<li>El Vaticano II,Adomnes homines, 11-13.<\/li>\n<li>P\u00edo XI, Quadragesimo anno, 43. EnPopulorum Progressio (p. 11) Pablo VI afirm\u00f3 algo parecido. Despu\u00e9s de describir la miseria que existe en pa\u00edses del Tercer Mundo, exclam\u00f3: \u201c\u00bfQui\u00e9n no ve los peligros que hay en ello, de reacciones populares violentas, de agitaciones insurreccionales y de deslizamientos hacia las ideolog\u00eda totalitarias\u201d. Juan Pa-<\/li>\n<\/ul>\n<p>De esta manera, en el mundo de los a\u00f1os sesenta del siglo pasado,<sup>74<\/sup> que parec\u00eda marchar hacia el socialismo, por tanto, la finalidad confesada del Vaticano II en la llamada modernizaci\u00f3n de la Iglesia fue lograr la paz mediante la pr\u00e1ctica de la justicia como definida por los papas.<sup>75<\/sup> Como hicimos notar antes, en relaci\u00f3n con la definici\u00f3n de justicia el Concilio, en su documento Gaudium et Spes, hizo suyo el pensamiento social de Juan XXIII<sup>76<\/sup> y, de este modo, se identific\u00f3 a s\u00ed mismo con toda la tradici\u00f3n de doctrina social que se remonta a P\u00edo XI y Le\u00f3n XIII<sup>77<\/sup> y que no s\u00f3lo es de naturaleza antisocialista y favorecedora de una cruzada contra el comunismo, sino que tambi\u00e9n implica la aceptaci\u00f3n \u00e9tica de las deducciones de que hemos hablado, o sea, la aceptaci\u00f3n \u00e9tica de la apropiaci\u00f3n del trabajo ajeno como una doctrina esencial de la fe.<\/p>\n<p>Por lo que se refiere a los te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n en general, Boff es bastante expl\u00edcito en la aceptaci\u00f3n del programa del Vaticano H,<sup>78<\/sup> lo mismo que Guti\u00e9rrez,<sup>79<\/sup> Assmann y Girardi, con las notables excepciones de Miranda y Dussel.<sup>80<\/sup> Camilo Maccise, tambi\u00e9n un te\u00f3logo de la liberaci\u00f3n, resumiendo el blo II tambi\u00e9n consider\u00f3 la doctrina social cat\u00f3lica como reformista del capitalismo. Ver Centesimus annus,pp. 15,16.<\/p>\n<ul>\n<li>Bl\u00e1zquez, Ideario de H\u00e9lder C\u00e1mara, 85. Aunque Boff se\u00f1ala que \u201cel Concilio [Vaticano II] puede ser visto como el punto de llegada de un largo y arduo proceso de aggiornamento, de adaptaci\u00f3n de la Iglesia a la cultura moderna, surgida de la revoluci\u00f3n burguesa en sus expresiones econ\u00f3mica, cient\u00edfica, t\u00e9cnica y pol\u00edtica\u201d (Teolog\u00eda desde el lugar del pobre, p. 13), no aprecia la orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica pro-capitalista de este aggior\u00adnamento.<\/li>\n<li>El Vaticano II, Adomnes homines, 11-13.<\/li>\n<li>El Vaticano II, Gaudium etSpes, p. 23.<\/li>\n<li>Juan XXIII, Mater et Magistra, 7-36.<\/li>\n<li>Boff, Teolog\u00eda desde el lugar de los pobres, 21-24, 31-32,27,43,13-16.<\/li>\n<li>Guti\u00e9rrez, Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n: Perspectivas, 175 176,30,62 63,64. Por otro lado, en el caso de Guti\u00e9rrez hay referencias muy expl\u00edcitas al socialismo, pero casi siempre constituyen s\u00f3lo una narrativa de lo que otras personas buscan, sin comprometerse a s\u00ed mismo (Por ejemplo, v\u00e9ase Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, pp. 129,148,151,156-157,159-160). Cuando aparentemente sostiene que la soluci\u00f3n de los problemas consiste en el socialismo, es preciso interpretar sus afirmaciones en el contexto de Medell\u00edn y Puebla, es decir, un socialismo definido seg\u00fan la doctrina social de la Iglesia, o sea seg\u00fan una doctrina antisocialista (La palabra \u201cantisocialista\u201d es de Ezcurra. Ver su libro Doctrina social de la Iglesia: un reformismo antisocialista).<\/li>\n<li>Boff y Boff, C\u00f3mo hacer Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n, 81; Assmann, Teolog\u00eda desde la praxis de la liberaci\u00f3n, p. 230; Girardi, Cristianismo y liberaci\u00f3n del hombre, p. 73. Este<\/li>\n<\/ul>\n<p>pensamiento de los te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n en general, se\u00f1ala que el programa del Vaticano II, Medell\u00edn y Puebla se debe a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo o de Dios operando en su Iglesia.<sup>81<\/sup> Por otro lado, Dri percibe que <sup>2<\/sup>con las enc\u00edclicas sociales y el Concilio Vaticano II, la Iglesia reconoce oficialmente al sistema burgu\u00e9s y propone la \u2018ayuda social\u2019 para solucionar el problema de los oprimidos<sup>2<\/sup>. Sin embargo, no ve la orientaci\u00f3n hacia la defensa del sistema, acepta Medell\u00edn como un fen\u00f3meno social aparte y se\u00f1ala equivocadamente que Medell\u00edn no es igual al Vaticano II en este sentido.<sup>82<\/sup><\/p>\n<p>Personas como Boflfy Guti\u00e9rrez, a pesar de su buena voluntad, no buscan superar las relaciones productivas del sistema sino que plantean reformas al sistema, a veces bastante profundas, y liberaci\u00f3n de la dependencia econ\u00f3mica que sufre hecho no s\u00f3lo est\u00e1 testificado por Boff, Guti\u00e9rrez y los otros te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n excepto Miranda, sino tambi\u00e9n por los editores de Christus, una revista publicada por el Centro de Reflexi\u00f3n Teol\u00f3gica en la ciudad de M\u00e9xico, quienes son miembros y promotores de esa corriente. Al plantear una definici\u00f3n de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n en un art\u00edculo titulado es \u201cLa Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n y el levantamiento ind\u00edgena de Chiapas\u201d, los autores de dicho art\u00edculo recalcan que \u201cla Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n es una reflexi\u00f3n sobre Dios, que pronuncia una palabra cristiana sobre la realidad\u201d. A continuaci\u00f3n incluyen unas oraciones que demuestran su completa falta de cr\u00edtica ideol\u00f3gica hacia el Vaticano II, pues se\u00f1alan que \u201cas\u00ed busca ser fiel al Concilio que propone como condici\u00f3n para cumplir la misi\u00f3n de la Iglesia, el escrutar a fondo los signos de los tiempos\u201d. En el mencionado art\u00edculo se afirma tambi\u00e9n que \u201cha entrado en di\u00e1logo cr\u00edtico con la Teor\u00eda de la Dependencia y a veces tambi\u00e9n con el an\u00e1lisis marxista de la realidad, en cuanto cr\u00edtica del capitalismo y desenmascaramiento de la ideolog\u00eda que lo justifica a pesar de sus flagrantes injusticias. Pero es falso acusarla de que el marxismo sea su inspiraci\u00f3n\u201d. Sin embargo, a la vez afirma que \u201csiguiendo al Papa Juan Pablo II tambi\u00e9n ha subrayado la prioridad del trabajo humano sobre el capital, la necesidad de reformas [el subrayado es nuestro] urgentes en la sociedad, la limitaci\u00f3n del derecho de propiedad particular, sobre la que pesa una hipoteca social\u201d p. (36).<\/p>\n<p>De esta \u00faltima cita se aprecia que no han entendido la cr\u00edtica marxista del capitalismo y que, al mismo tiempo que manifiestan su deseo de reformar el sistema econ\u00f3mico vigente, se quedan dentro del mismo, en contra de la postura marxista y de Porfirio. Es decir, los editores de esta revista, como te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n o disc\u00edpulos de \u00e9stos, han escogido una postura pol\u00edtica en favor del capitalismo y en contra del socialismo, pues la neutralidad es imposible.<\/p>\n<ul>\n<li>Maccise, \u201cLos signos del Esp\u00edritu enAm\u00e9rica Latina\u201d, pp. 31-38.<\/li>\n<li>Dri, Revoluci\u00f3n y resurrecci\u00f3n, 44; ver p. 111. El t\u00edtulo del documento de Medell\u00edn es La Iglesia en la actual transformaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina a la luz del Concilio [Vaticano II], lo que revela su orientaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina;<sup>83<\/sup> no buscan el comunismo de la Biblia como Porfirio. Sin embargo, como afirma Karl Kautsky, no existe incompatibilidad alguna entre los intereses de las clases dirigentes y una reforma social. Al contrario, \u201cla reforma consolida por un momento su situaci\u00f3n social\u201d.<sup>84<\/sup><\/p>\n<p>En lo que se refiere a la doctrina social de la Iglesia, Leonardo Boff, proponiendo lo que a \u00e9l le parece la postura de los te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n en general, apunta que, en cierto modo, la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n \u201cse entiende como pensamiento social de la Iglesia, particularmente en situaciones propias del Tercer Mundo\u2019 \u2019, de acuerdo con los principios del \u201cmensaj e evang\u00e9lico y la doctrina acumulada de la tradici\u00f3n [cat\u00f3lica] en el campo de lo social\u201d.<sup>85<\/sup><\/p>\n<p>En suma, de acuerdo con Leonardo Boff y su hermano C\u00edo vis, \u201cno existe incompatibilidad en principio entre la doctrina social de la Iglesia y la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n. Una completa a la otra para bien de todo el pueblo de Dios\u201d.<sup>86 <\/sup>Otros te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n, como Segundo, Assmann, Girardi y Richard, hablar\u00e1n de la insuficiencia de la doctrina social de la Iglesia, en especial su carencia de un an\u00e1lisis hist\u00f3rico marxista,<sup>87<\/sup> e inclusive de la insuficiencia de las teolog\u00edas<\/p>\n<ul>\n<li>Ver Assmann, Teolog\u00eda desde la praxis de la liberaci\u00f3n, 23-24,33,34, 35, 36,39, 109,122; Guti\u00e9rrez, Teolog\u00eda d\u00e9la Liberaci\u00f3n, pp. 113,51-52,62-63,125,126-127,148-151, 152,154-155; La fuerza hist\u00f3rica de los pobres, pp. 219-220,227,290; Boffy Boff, C\u00f3mo hacer Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n, pp. 87-88; Segundo, Liberaci\u00f3n de la teolog\u00eda, pp. 16-17; Richard, La Iglesia latinoamericana entre el temor y la esperanza, pp. 18-19; Girardi, Fe cristiana y materialismo hist\u00f3rico, pp. 94-97, 132; Scannone, Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n y praxis popular,pp. 134-139,143,144, etc.<\/li>\n<li>Kautsky, La revoluci\u00f3n social, 59.<\/li>\n<li>Boff, Teolog\u00eda desde el lugar de los pobres, 30; ver Boff y Boff, C\u00f3mo hacer Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n, pp. 51-52.<\/li>\n<li>Boff y Boff, C\u00f3mo hacer Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n, 53. Apareci\u00f3 en Internet un art\u00edculo de Clovis Boff, \u201cRelectura de la enc\u00edclica \u2018Centesimus annus\u2019 desde el Tercer Mun\u00addo: La Iglesia militante de Juan Pablo II y el capitalismo triunfante\u201d. Aunque critica la enc\u00edclica de Juan Pablo II mencionada, confiesa estar en la l\u00ednea de Le\u00f3n XIII.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Durante una visita a M\u00e9xico, Leonardo Boff tambi\u00e9n critic\u00f3 la Centesimus annus de Juan Pablo II, sin referirse a la tradici\u00f3n leoniana o el programa del Vaticano II (Patricia Cerda, \u201cEl neoliberalismo ha tra\u00eddo consigo \u2018consecuencias perversas\u2019: L. Bof\u00ed\u201d. Exc\u00e9lsior, 2 de abril de 1996, p. 4-A).<\/p>\n<ul>\n<li>Assmann, Teolog\u00eda desde la praxis de la liberaci\u00f3n, 131; Girardi, Cristianismo y liberaci\u00f3n del hombre, p. 134; Richard, La Iglesia latinoamericana entre el temor y la esperanza, pp. 42-43.<\/li>\n<\/ul>\n<p>del Concilio \u201cy hasta de las teolog\u00edas m\u00e1s progresistas del mundo rico respecto a la espec\u00edfica problem\u00e1tica latinoamericana\u201d.<sup>88<\/sup> Incluso llegan casi a repudiar la doctrina social cat\u00f3lico y a tildar al Vaticano II de ideol\u00f3gico, pero luego dan marcha atr\u00e1s pues no hay ni una clara alusi\u00f3n a que esa ense\u00f1anza y la orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica del Concilio sean equivocadas.<\/p>\n<p>Cierto que, por su dedicaci\u00f3n a los pobres, se han expuesto \u201ca la represi\u00f3n, a la c\u00e1rcel, [y] a la tortura\u201d. Cierto que han hecho mucho bien, que en nada es cuestionado; pero en nuestra opini\u00f3n, har\u00edan mucho bien si desenmascaran la orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica del Vaticano H En vez de proponer la doctrina pontificia, o sea, la salvaci\u00f3n del capitalismo en una variedad reformada, como el medio de resolver el problema social, Porfirio propone el comunismo de la Biblia.<\/p>\n<p>Por otro lado, aunque hay cierta defensa de la doctrina social de la Iglesia en la introducci\u00f3n y en el primer cap\u00edtulo de su libro Marx y la Biblia, Porfirio evolucion\u00f3 en su pensamiento, y en el pr\u00f3logo a otro libro, afirm\u00f3 categ\u00f3ricamente que \u201cla doctrina social pontificia es un error\u201d,<sup>89<\/sup> pensamiento que nos parece impl\u00edcito tambi\u00e9n en todo el libro Comunismo en la Biblia.<\/p>\n<p>Para los te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n en general, a pesar de su gran amor y dedicaci\u00f3n a los pobres y de su hero\u00edsmo, el cual, repito, es incuestionable, la Iglesia, es decir, la jerarqu\u00eda, se ali\u00f3 con las clases dominantes en el pasado; pero<\/p>\n<p>Aunque Assmann, por ejemplo, habla decididamente a favor de una soluci\u00f3n socialista para Am\u00e9rica Latina, no subraya la orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica del Concilio o de Medell\u00edn ni rechaza la doctrina social cat\u00f3lica como err\u00f3nea, sino por su inspiraci\u00f3n en vagas motiva\u00adciones evang\u00e9licas que abandonan \u201cal militante en el trayecto m\u00e1s arduo y complejo de la concretizaci\u00f3n final de su praxis\u201d, ya que \u201cno se articula al nivel estrat\u00e9gico t\u00e1ctico\u201d (Teolo\u00adg\u00eda desde la praxis de la liberaci\u00f3n, pp. 113-114). Assmann afirma tambi\u00e9n que en esta doctrina se emplea un m\u00e9todo descriptivo en vez de un an\u00e1lisis dial\u00e9ctico estructural (Ibid., p. 141), y que esta misma limitaci\u00f3n se halla en los documentos de Medell\u00edn (Ibid., pp. 25,35, 159-160, 166-167). Habla de la insuficiencia de esta doctrina, pero no que es err\u00f3nea. Ver Girardi, Cristianismo y liberaci\u00f3n del hombre, pp. 133,137-143; Segundo, Liberaci\u00f3n d\u00e9la teolog\u00eda, pp. 107-108.<\/p>\n<ul>\n<li>Assmann, Teolog\u00eda desde la praxis de la liberaci\u00f3n,111. Assmann tambi\u00e9n afirma que \u201cinsistir constantemente en el dinamismo original de la ense\u00f1anza social de las iglesias, pasando por alto la terrible realidad sociol\u00f3gica del masivo reaccionarismo \u2018cristiano\u2019, no es otra cosa que transformar lo mejor del cristianismo -su efectiva posibilidad de un aporte humanizador espec\u00edfico- en trivial ideolog\u00eda\u201d (p. 136).<\/li>\n<li>Jos\u00e9 Ferrara. 1987. La \u00e9tica cat\u00f3lica y la conservaci\u00f3n del capitalismo. M\u00e9xico, Ediciones Quinto Sol, p. 7.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>el Vaticano n, Medell\u00edn y Puebla de ning\u00fan modo incurrieron en el mismo error ni poseen una ideolog\u00eda burguesa, a pesar del hecho de que el llamado mundo moderno al cual se adapt\u00f3 Roma mediante el Vaticano II es capitalista; a pesar de la doctrina social de la Iglesia que santifica las relaciones productivas capitalistas; y a pesar del hecho de que el Vaticano es due\u00f1o de su propio banco. Dios sabr\u00e1 qu\u00e9 tantos millones de d\u00f3lares hayan invertido el Vaticano y las \u00f3rdenes religiosas en empresas capitalistas.<\/p>\n<p>Sin embargo Porfirio, as\u00ed como sostuvo que la doctrina social pontificia es un error, en Comunismo en la Biblia Porfirio se vio forzado a llamar la atenci\u00f3n de la gran mayor\u00eda de los te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n por algo tambi\u00e9n apreciado por Dussel, es decir, por encubrir (la palabra es de Porfirio) a la Iglesia oficial y, por tanto, por ser \u201cpantalla izquierdista que no les permite a los pobres ver qui\u00e9n es su enemigo\u201d<sup>90<\/sup> (otra vez la expresi\u00f3n es de Porfirio). Sin darse cuenta, al aceptar la doctrina social de la Iglesia y la orientaci\u00f3n del Vaticano n, los te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n en general aceptan el capitalismo reformado y la salvaci\u00f3n de este sistema econ\u00f3mico como parte de su credo y como un elemento esencial para poder ser cat\u00f3lico y cristiano. Repetimos que en vez de proponer la doctrina pontificia, o sea, la salvaci\u00f3n del capitalismo en una variedad reformada, como el medio de resolver el problema social, Porfirio propone el comunismo de la Biblia.<\/p>\n<p>Si regresamos a los documentos del Vaticano n, descubrimos que la llamada \u201cmodernizaci\u00f3n de la Iglesia\u201d consisti\u00f3 en un aburguesamiento de la misma, en adaptar o acomodar doctrinas y pr\u00e1cticas<sup>91<\/sup> al mundo moderno, es decir, el<\/p>\n<ul>\n<li>Miranda, Comunismo en la Biblia, 75. El texto completo es: \u201cUna teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n que no rompe con la iglesia se vuelve encubridora, pantalla izquierdista que no les permite a los pobres ver qui\u00e9n es su enemigo, maniobra de recuperaci\u00f3n para impedir que los oprimidos se alejen de la que ha sido y sigue siendo aliada de los opresores. Denuncio aqui a la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n. Lo primero que una teolog\u00eda cristiana necesita tener es sentido de responsabilidad delante de Jesucristo\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Alguien puede argumentar que Leonardo Boff ya rompi\u00f3 con la Iglesia. Sin embargo, las razones de su separaci\u00f3n no son claras, es decir, si rompi\u00f3 con la Iglesia para casarse o debido a las persecuciones de que ha sido objeto. Aunque Boff manifest\u00f3 su desacuerdo con la Centesimus annus de Juan Pablo II, no ha rechazado la tradici\u00f3n leoniana anterior y menos el Vaticano II. Ver nota 85.<\/p>\n<ul>\n<li>Ver Gaudium etspes (Constituci\u00f3n pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual), 44, 62; Christus dominus (Decreto sobre el oficio pastoral de los obispos de la Iglesia), pp. 14, 18; Presbyterorum ordinis (Decreto sobre el ministerio de los presb\u00edteros), pp. 7, 20; Optatam totius (Decreto s\u00f3brela formaci\u00f3n sacerdotal), proemio, pp. 1,3,15,20; Perfectae<\/li>\n<\/ul>\n<p><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>mundo moderno capitalista, y en hacer a las doctrinas y pr\u00e1cticas religiosas funcionales para este sistema econ\u00f3mico, pues ya vimos que los fines profesados del Concilio fueron el logro de la paz y la justicia para el sistema capitalista durante una \u00e9poca en que exist\u00eda el peligro de que estallaran revoluciones socialistas contra sus injusticias as\u00ed como una tercera guerra mundial. Y el medio para lograr estos fines era la llamada \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d. Juan XXIII tambi\u00e9n quiso acomodar las doctrinas a la \u00e9poca moderna,<sup>92<\/sup> mientras que Pablo VI se\u00f1al\u00f3 la necesidad de adaptar las ideas sobre la doctrina \u201ca las actuales condiciones de la Iglesia\u201d.<sup>93 <\/sup>Aunque sus palabras no est\u00e1n dirigidas directamente al Concilio ni a Juan XXIII o a Pablo VI, Porfirio explic\u00f3 su postura en el sentido de que es un malentendido deliberado \u201csostener que los cristianos comunistas lo\u201d son \u201cpor moda o por adap\u00adtaci\u00f3n a las corrientes progresistas [las que en nada son socialistas, a prop\u00f3sito] o por acomodamientos a los tiempos nuevos o por af\u00e1n de modernizaci\u00f3n\u201d. Exclama Porfirio que \u201cen nombre de mis hermanos de Latinoam\u00e9rica declaro aqu\u00ed formalmente que somos conservadores impenitentes: queremos el Evangelio a la letra\u201d. Adem\u00e1s, \u201cnos parece detestable el principio oportunista de que el cristianismo deba irse adaptando y acomodando a las circunstancias cambiantes. Como si el cristianismo no tuviera un contenido propio que decir y que realizar. Rechazamos la debilidad mental seg\u00fan la cual el cristianismo ten\u00eda que ser romano en tiempos del imperio romano, feudalista en la Edad Media, absolutista durante la monarqu\u00eda, liberal en tiempos de la revoluci\u00f3n francesa, etc.\u201d<sup>94<\/sup> En una palabra, para Porfirio, \u201cJesucristo vino a salvar al mundo y no a adaptarse al mundo\u201d. Se caritatis (Decreto sobre la adecuada [accommodata] renovaci\u00f3n de la vida religiosa), pp. 2, 2e, 3, 16, 17, 18; Apostolicam actuositatem (Decreto sobre el apostolado de los seglares), pp. 7,29.<\/p>\n<p>Debe ser evidente que cuando el Concilio habla en lo abstracto de acomodarse o adap\u00adtarse al mundo moderno, se trata no del mundo socialista sino del mundo burgu\u00e9s y capita\u00adlista, y cuando habla de \u201cConstituci\u00f3n pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual\u2019\u2019, se trata esencialmente en el mundo actual capitalista.<\/p>\n<ul>\n<li>Juan XXIII, \u201cPrincipal objetivo del Concilio\u201d, p. 14. En este p\u00e1rrafo, Juan XXIII habl\u00f3 expl\u00edcitamente de poner la aut\u00e9ntica doctrina \u201cen conformidad con los m\u00e9todos de investi\u00adgaci\u00f3n y con la expresi\u00f3n literaria que exigen los m\u00e9todos actuales\u201d. Esto ha dado como resultado una gran heterodoxia. Ver La religi\u00f3n como pol\u00edtica en la modernizaci\u00f3n de la Iglesia, de nuestra autor\u00eda.<\/li>\n<li>Pablo VI, Ecclesiam suam, 5.<\/li>\n<li>Miranda, Comunismo en la Biblia, 11.<\/li>\n<\/ul>\n<p>acomodan a la moda las personas que \u201chacen anticomunismo por adaptarse a la Trilateral y al Chase Manhattan\u201d,<sup>95<\/sup> como lo hizo el Vaticano II.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>En defensa del comunismo<\/li>\n<\/ol>\n<p>Adem\u00e1s, si se va a construir un hombre nuevo, es preciso cambiar las estructuras sociales de la sociedad capitalista pues \u00bfcu\u00e1nto terreno puede conquistar la idea de que el hombre no ponga su coraz\u00f3n en el dinero y en las cosas materiales (o sea la idea central del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a) si el sistema social vigente le inculca a mazazos y so pena de muerte todo lo contrario?\u201d Y \u00bfc\u00f3mo puede la mayor\u00eda de las personas aceptar el \u2018 \u2018mensaj e cristiano de fraternidad y de solidaridad con el pr\u00f3jimo, cuando la estructura social le impone so pena de aniquilamiento el buscar el propio inter\u00e9s caiga lo que caiga y sin preocuparse de los dem\u00e1s?\u201d Es evidente, por tanto, que \u201cs\u00f3lo mediante el cambio de estructuras ser\u00e1 posible cambiar a las personas, de otro modo uno queda en lo puramente ret\u00f3rico\u201d.<sup>96<\/sup><\/p>\n<p>Alguien puede objetar, por supuesto, que el comunismo contenido en el cristianismo primitivo fracas\u00f3. Pero su fracaso, de acuerdo con Porfirio, no elimina su normatividad. Para Porfirio, el comunismo cristiano fracas\u00f3 por ser un islote \u201cen un mar econ\u00f3mico que se caracteriza por la explotaci\u00f3n de unos hombres por otros\u201d.<sup>97<\/sup> Y nosotros podemos agregar que fracas\u00f3 por vender sus medios productivos en vez de quedarse con ellos. Sin embargo, para Porfirio, del fracaso inicial, cuando los cristianos fueron pocos, no se puede deducir ninguna conclusi\u00f3n sobre su viabilidad actual cuando los cristianos en Occidente son \u201cla mayor\u00eda, y en el mundo la fuerza principal\u201d. Tambi\u00e9n el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a fracas\u00f3 tanto como el Dec\u00e1logo en la mayor\u00eda de los casos, pero este hecho no les quita su car\u00e1cter normativo. De acuerdo con Porfirio, para San Lucas y el cristianismo primitivo, \u201cel comunismo es obligatorio para los cristianos\u201d; lo que fue opci\u00f3n era su conversi\u00f3n al cristianismo.<sup>98<\/sup> Alo mejor entrando en di\u00e1logo con miembros de la Iglesia oficial y personas de la derecha, Porfirio propone que aun si supusi\u00e9ramos<\/p>\n<ul>\n<li>Ibid, 12.<\/li>\n<li>, p. 14.<\/li>\n<\/ul>\n<p><sup>91<\/sup> Ibid., p. 16.<\/p>\n<p><sup>98<\/sup> Ibid., p. 17. Adem\u00e1s de emplear los Hechos de los Ap\u00f3stoles, Porfirio tambi\u00e9n cita a Le 14,33 en el sentido de que \u201ctodo aquel de vosotros que no renuncie a todo lo que tiene no puede ser mi disc\u00edpulo\u201d {Ibid., p. 18).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>que seg\u00fan Lucas el comunismo es opcional, no ser\u00eda raz\u00f3n para combatirlo como si fuera algo negativo, como hace la Iglesia oficial. Aun si fuera cierto lo que algunos miembros de la j erarqu\u00eda proponen en el sentido de que la Biblia s\u00f3lo lo recomienda, \u00e9sto no justificar\u00eda su prohibici\u00f3n por parte de la Iglesia oficial. Opcional, dice Porfirio, significa que los cristianos pueden optar por \u00e9l. Sin embargo, gran parte de la Iglesia lo persigue \u201ccomo sedicioso, criminal y anticristiano\u201d<sup>99<\/sup><\/p>\n<p>Es preciso insistir en que Porfirio no est\u00e1 defendiendo la versi\u00f3n de comu\u00adnismo de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, que \u00e9l consider\u00f3 atinadamente como capitalismo de Estado,<sup>100<\/sup> sino que defiende el comunismo de la Biblia.<\/p>\n<p>Si continuamos con su pensamiento, Porfirio pone de manifiesto algunas interesantes contradicciones. Las personas \u201cque quieren que para los capitalistas sea opcional el comunismo, impiden que \u00e9ste sea opcional para la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n\u201d. Incluso, \u201cdescabelladamente suponen que los proletarios est\u00e1n en el capitalismo por libre decisi\u00f3n. O que el capitalismo es una especie de punto cero, la situaci\u00f3n \u2018natural\u2019 que no se le impone a nadie. Y que s\u00f3lo para salir de ah\u00ed se plantea\u201d el \u201chacerlo por libre opci\u00f3n\u201d. Los que quieren que los capitalistas opten libremente por aceptar el comunismo, \u201ccierran los ojos ante el hecho de que esa libertad de opci\u00f3n no puede existir sino suprimiendo la libertad de opci\u00f3n de la inmensa mayor\u00eda\u2019 \u2019; es decir, su concepto de libertad entra\u00f1a \u2018 \u2018tener la libertad de quitarles la libertad a los dem\u00e1s\u201d.<sup>101<\/sup> Suponen falsamente, por lo adem\u00e1s, que \u201clos proletarios est\u00e1n en el capitalismo por libre decisi\u00f3n\u201d. Pero si \u201ctodas las instancias ideol\u00f3gicas, incluidas la iglesia y la televisi\u00f3n y el cine, satanizan como criminal y anticristiana la idea comunista, \u00bfqu\u00e9 libertad de opci\u00f3n tienen los proletarios?\u201d<sup>102<\/sup><\/p>\n<p>Por supuesto, Porfirio sosten\u00eda que el reino del comunismo pod\u00eda realizarse en este mundo y que efectivamente se realizar\u00e1.<sup>103<\/sup> En el Reino, de acuerdo con la Biblia, no pueden entrar los ricos, [sino] solamente los pobres\u201d,<sup>104<\/sup> pues \u201clariqueza<\/p>\n<p>\u00abIbid., <sub>P<\/sub>. 17.<\/p>\n<p>&#8216;\u00b0\u00b0Ibid., p. 11.<\/p>\n<p>&#8216;<sup>m<\/sup> Ibid., p. 19.<\/p>\n<p><sup>X01<\/sup>Ibid., p.20.<\/p>\n<ul>\n<li>,pp. 20-25.<\/li>\n<li>, p. 27. \u201c\u2018Rico\u2019 y \u2018pobre\u2019, dec\u00edamos, son t\u00e9rminos correlativos. Cuando Cristo dice \u2018Dichosos los pobres\u2019 y \u2018Ay de los ricos\u2019, lo que ataca es el hecho de que unos sean pobres y otros sean ricos. Si se me permite introducir un t\u00e9rmino t\u00e9cnico: condena la riqueza<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>que crece, o sea el enriquecimiento es sin\u00f3nimo del despojo y la explotaci\u00f3n\u201d;<sup>105 <\/sup>una sociedad en la que existen \u201cricos y pobres es intr\u00ednsecamente inmoral, pues forzosamente implica explotaci\u00f3n de los segundos por los primeros\u201d.<sup>106<\/sup> En el Reino, por tanto, \u201cno puede haber diferencias sociales&#8230; el Reino es, pese a los conservadores, una sociedad sin clases\u201d.<sup>107<\/sup> \u201cLa sociedad sin clases no la invent\u00f3 Marx. Excepto la formulaci\u00f3n, la idea est\u00e1 inequ\u00edvoca en las sentencias (Me 10, diferenciante o relativa. Pero eso s\u00ed, la condena implacablemente. Tan intransigentemente y sin excepciones, que la teolog\u00eda oficial de Occidente est\u00e1 traumada y no se atreve a mirar de hito en hito esa condena, temiendo que todo el sentido de la Biblia dependa de ella. Y en efecto la historia entera de Occidente ha sido falsificaci\u00f3n del cristianismo \u00fanicamente por no haberse atrevido a encarar la reprobaci\u00f3n inexorable que la Biblia hace de la riqueza diferenciante. Decidi\u00f3 desviar la mirada creyendo que la opci\u00f3n preferencial por los pobres\u2019 era cuesti\u00f3n de ternura o de buenos sentimientos, cuando en realidad es cuesti\u00f3n moral estricta.<\/p>\n<p>La Iglesia oficial sostiene, por supuesto, que el comunismo, en el caso de Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos, constitu\u00eda \u201cun camino de perfecci\u00f3n que no se identifica con el simple hecho de ser cristiano\u201d. Sin embargo, para Porfirio esta \u201cinterpretaci\u00f3n se estrella sin residuo contra el hecho de que Jes\u00fas pone la renuncia a la propiedad como condici\u00f3n para simplemente \u2018poder entrar al Reino\u2019 (cf. Me 10,21.25). Aun si concedi\u00e9ramos que \u2018el ser comunista es todav\u00eda m\u00e1s perfecto que el simple ser cristiano\u2019, entonces Porfirio se\u00f1ala que quisiera \u2018saber por qu\u00e9 lo proh\u00edben, por qu\u00e9 ense\u00f1an que es malo aquello que seg\u00fan Jesucristo es m\u00e1s perfecto\u2019 (Ibid., p. 26). Si el establishment admite que \u2018el comunismo es m\u00e1s perfecto, [entonces] la conclusi\u00f3n l\u00f3gica era ponerse a promover su realizaci\u00f3n en el mundo; en vez de eso la conclusi\u00f3n fue dedicarse a combatirlo y a perseguir a muerte a quienes lo promo\u00adv\u00edan. Es dif\u00edcil imaginar un hecho que demuestre m\u00e1s a las claras que la v\u00eda de perfecci\u00f3n fue una mera escapatoria, un mero subterfugio doctrinal\u201d (Ibid., p. 29; ver pp. 30-37,55-63).<\/p>\n<ul>\n<li>,p. 45.<\/li>\n<li>,p. 66.<\/li>\n<li>, p. 27. En esta misma p\u00e1gina, Porfirio observa tambi\u00e9n que \u00abellos entend\u00edan que por obra de Dios es posible que un rico entre al Reino dejando de ser rico, naturalmente, pues de lo contrario estar\u00edan traicionando la aut\u00e9ntica palabra de Jes\u00fas (Me 10,25). Cual\u00adquier interpretaci\u00f3n minimizante de Me 10,27 es incompatible con Me 10,25 y con la intima\u00adci\u00f3n que dio origen a la per\u00edcope: \u2018Ve y vende todo lo que tienes y dalo a los pobres\u201d (Me 10,21). Si ahora nos salen con que, para entrar al Reino, el rico no necesita ni ir ni vender todo \u2018o que tiene ni darlo a los pobres, ya no se trata de interpretaci\u00f3n sino de simple y llana tergiversaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\u201cLos vers\u00edculos 21 y 25 no pudieron inventarlos ni los misioneros ni las comunidades ni el redactor Marcos, pues con ellos le creaban dificultades insuperables al Evangelio. Son au\u00adt\u00e9nticas palabras de Jes\u00fas, por lo tanto. Todo el resto de la per\u00edcope est\u00e1 sujeto a escrutinio.<\/p>\n<p>21,25) m\u00e1s aut\u00e9nticas e indiscutibles de Jesucristo\u201d.<sup>108<\/sup> Es evidente, por lo dem\u00e1s, que Jes\u00fas mismo era comunista y que \u201cJudas era el que \u2018llevaba la bolsa\u2019 com\u00fan (Juan 12,6; 13,29 y Le 8,13) de donde \u2018a cada uno se le daba de acuerdo a su necesidad\u2019\u201d.<sup>109<\/sup><\/p>\n<p>Si finalmente preguntamos sobre el por qu\u00e9 el comunismo, Porfirio contestar\u00e1 entre otras cosas que \u201cpara eso es el comunismo: para que no haya entre nosotros pobre alguno\u201d. Porfirio hace notar al respecto que en la \u201cdescripci\u00f3n del comunismo de los primeros cristianos, Lucas advierte expresamente: No hab\u00eda entre ellos pobre alguno, pues cuantos pose\u00edan campos o casas los vend\u00edan, tra\u00edan el importe de la venta y lo pon\u00edan a los pies de los ap\u00f3stoles, y se repart\u00eda a cada uno de acuerdo a su necesidad (Act 4,34-35)\u201d.<sup>110<\/sup><\/p>\n<p>Sin embargo, se reporta que Jes\u00fas mismo afirm\u00f3 que \u201csiempre tendr\u00e9is pobres con vosotros\u201d. Dando una cr\u00edtica del uso de esta cita en contra del comunismo de la Biblia, Porfirio explica que \u201cpara comenzar, el texto a que tanto aluden en realidad no dice ni \u2018siempre\u2019 ni \u2018tendr\u00e9is\u2019\u201d. El texto \u201coriginal dice \u2018ten\u00e9is\u2019, y dos veces por cierto en el mismo vers\u00edculo. Debe traducirse as\u00ed:<\/p>\n<p>A los pobres los ten\u00e9is a todas horas (o: continuamente) con vosotros y pod\u00e9is hacerles bien cuando quer\u00e1is; a m\u00ed en cambio no a todas horas me ten\u00e9is<\/p>\n<p>\u201cRecu\u00e9rdese que se trata sencillamente de \u2018entrar al Reino\u2019 y que, como vimos en la secci\u00f3n tercera, el Reino es en la tierra. Jesucristo anda reclutando gente para el Reino, y sin titubeos pronuncia: los ricos no pueden formar parte. Generalmente se olvida que \u2018rico\u2019 y \u2018pobre\u2019 son t\u00e9rminos correlativos. Decimos que alguien es rico, en contraste con el resto de la poblaci\u00f3n, o con la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n que no lo es. Como veremos al empezar nuestro pr\u00f3ximo cap\u00edtulo, Jesucristo no est\u00e1 en contra de la riqueza en el sentido absoluto de esta palabra, sino en el sentido relativo, de contraste social. Cuando dice \u2018Dichosos los pobres porque de vosotros es el Reino de Dios\u2019 (Le 6,20) y a\u00f1ade \u2018Ay de vosotros, los ricos, porque hab\u00e9is recibido vuestro consuelo\u2019 (Le 6,24), est\u00e1 diciendo exactamente lo mismo que Me 10,25: en el Reino no pueden entrar los ricos, solamente los pobres. (De paso: esto demuestra que, como sostiene la inmensa mayor\u00eda de los ex\u00e9getas, Le 6,20 es la versi\u00f3n original y Mt 5,3 la posterior, pues Le 6,20 dice lo mismo que Me 10,25 cuya autenticidad no niega nadie.) Ahora bien, esa ense\u00f1anza en la que coinciden Me 10,25 y Le 6,20.24 lo que dice es que en el Reino no puede haber diferencias sociales, que el Reino es, pese a los conservadores, una sociedad sin clases\u201d.<\/p>\n<p><sup>m<\/sup>Ibid\u201e p.28.<\/p>\n<p><sup>109<\/sup> \u00a1bid., p. 25; ver pr\u00f3logo de Ferrara, La \u00e9tica cat\u00f3lica y la conservaci\u00f3n del capitalis\u00admo.<\/p>\n<p>\u00ab\u00b0Ibid., p. 66.<\/p>\n<p>(Me 14,7)\u201d.<sup>1U<\/sup> De acuerdo con Porfirio, \u201cla convicci\u00f3n derechista de que nunca vamos a cambiar el mundo y siempre habr\u00e1 pobres y ricos, hace que las traducciones atropellen hasta la gram\u00e1tica\u201d.<sup>112<\/sup><\/p>\n<p>La situaci\u00f3n no es mejor con el sentido de \u201csiempre\u201d. Porfirio nos informa que \u201cel adverbio [griego] p\u00e1ntote, que han solido traducirse como \u2018siempre\u2019 pero que significa a todas horas, continuamente, habitualmente, a cualquier hora, sin cesar, en los Evangelios nunca se usa con un verbo en futuro\u201d sino que \u201cinvariablemente lleva verbo en tiempo presente o pasado. La idea es clara, por ejemplo: \u201corar sin cesar\u201d (Le 18,1; lo mismo Rom 1,10 y muchas veces en Pablo) no significa que la oraci\u00f3n se prolonga por todos los siglos futuros sino que no cesamos de orar durante el tiempo presente. La idea que la palabra griega p\u00e1ntote en Me 14,7 quiere expresar es que \u201clos disc\u00edpulos ya no estar\u00e1n continuamente con Jesucristo, como sol\u00edan, porque \u00e9l va hacia la muerte, pero continuamente podr\u00e1n hacerles caridad a los pobres. Se sobreentiende un cierto lapso, pero de tiempo presente\u201d. Sin embargo, lo que los derechistas interpretan el \u201csiempre\u201d como \u201cpara siempre\u201d, pero como ya vimos, \u201cel adverbio \u2018siempre\u2019 no necesa\u00adriamente significa eso\u201d.<sup>113<\/sup><\/p>\n<p>Algunos ejemplos ilustran este hecho. Alguien puede preguntar: \u201c\u00bfSiempre est\u00e1s en tu casa\u201d? Este uso no quiere decir por los siglos de los siglos. O alguien puede se\u00f1alar que \u201cdurante toda la semana Elena ha estado siempre haciendo chistes\u201d. En este uso no hay \u201csombra de futuro, no digamos ya de todo el tiempo futuro\u201d.<sup>114<\/sup><\/p>\n<p>Si vamos a los Evangelios, encontramos una par\u00e1bola donde el padre de familia dice: \u201cHijo, t\u00fa siempre (p\u00e1ntote) est\u00e1s conmigo y todo lo m\u00edo es tuyo, pero hab\u00eda que banquetear y alegramos porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado (Le 15,31 -32)\u201d. El \u201csiempre\u201d, en este caso, \u201csignifica: t\u00fa est\u00e1s habitualmente conmigo. Ni el m\u00e1s extravagante lector entiende ah\u00ed: t\u00fa y yo estaremos juntos por los siglos de los siglos\u201d. Otro ejemplo tomado del Nuevo Testamento (Juan 18,20) es que Jes\u00fas contest\u00f3 a los jud\u00edos: \u201cYo ense\u00f1\u00e9 siempre en la sinagoga y en el templo, a donde todos los jud\u00edos acuden. \u00bfPor qu\u00e9 me preguntas a m\u00ed?\u201d En esta cita, Jes\u00fas no<\/p>\n<ul>\n<li>.<\/li>\n<li>, p. 67.<\/li>\n<li><\/li>\n<\/ul>\n<p><sup>w<\/sup> Ibid., p. 68.<\/p>\n<p><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>quiso decir que ense\u00f1aba sin cesar ni que \u201cCristo seguir\u00e1 ense\u00f1ando en la sinagoga hasta el d\u00eda del juicio\u201d.<sup>115<\/sup> El hecho de que Jes\u00fas haya se\u00f1alado que \u201csiempre ten\u00e9is pobres con vosotros\u201d no quiere decir, por tanto, que el cambio social sea imposible y que no se pueda superar una sociedad clasista.<sup>116<\/sup> Por otro lado, \u201cense\u00f1ar autoritativamente que siempre habr\u00e1 pobres, y eso como si fuera palabra de Jesucristo, implica una crueldad refinada e imperdonable\u201d.<sup>117<\/sup> \u201cEl luchar por una sociedad en que no haya ricos y pobres no es una \u2018opci\u00f3n preferencial por los pobres \u2019 como tontamente dicen Medell\u00edn y Puebla. No,&#8230; no es opci\u00f3n. Es obligaci\u00f3n. Dan idea de que fue una decisi\u00f3n arbitraria de Dios o de la Biblia, que podr\u00eda inculpablemente faltar\u201d.<sup>118<\/sup><\/p>\n<p>En lo que se refiere al problema de hacer pol\u00edtica por parte de Jes\u00fas, Porfirio se\u00f1ala, entre otras cosas para tratar de probar su punto, que \u201cel hecho hist\u00f3rico m\u00e1s incontrovertible entre todos los que cient\u00edficamente constan, es que Jesucristo muri\u00f3 crucificado, y que la crucifixi\u00f3n era el g\u00e9nero de muerte reservado para los delincuentes pol\u00edticos\u201d.<sup>119<\/sup> Pilatos mismo hab\u00eda preguntado a Jes\u00fas si era rey y \u00e9ste, en vez de negarlo, afirm\u00f3 categ\u00f3ricamente que \u2018T\u00fa lo has dicho\u201d\u2019. Por ello, la inscripci\u00f3n puesta por Pilatos en la cruz de Jesucristo indica su participaci\u00f3n en la pol\u00edtica. De acuerdo con Porfirio, \u201cJesucristo fue ejecutado como sedicioso pol\u00edtico: \u00e9ste es un hecho que ninguna persona seria puede poner en duda, sea esa persona cat\u00f3lica o protestante o agn\u00f3stica\u201d.<sup>120<\/sup> \u201cEl movimiento popular que Jes\u00fas suscitaba ten\u00eda car\u00e1cter evidentemente revolucionario\u201d.<sup>121<\/sup><\/p>\n<p>\u00ab<sup>5<\/sup>Ibid.,p. 68.<\/p>\n<p><sup>116<\/sup> Ver \\bid.,p. 67.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bbIbid., p. 75.<\/p>\n<p><sup>Ui<\/sup> Ibid., p. 77.<\/p>\n<ul>\n<li><\/li>\n<li>, 78.<\/li>\n<li>, 79. Por supuesto, el problema de la legitimidad de la revoluci\u00f3n implica el proble\u00adma de la legitimidad de emplear la violencia. En este sentido, Porfirio apunta que Jes\u00fas mismo dio el ejemplo cuando emple\u00f3 \u201cla violencia f\u00edsica para expulsar a los negociantes del templo\u201d(Juan2,14-22;Mt21,12-13;Mc 11,15-17;Le 19,45 ){Ibid., 84).<\/li>\n<\/ul>\n<p>\u201cEn el mundo mueren hoy millones de ni\u00f1os cada a\u00f1o por simple desnutrici\u00f3n. Y mucho m\u00e1s numerosos son los que quedan mentalmente tarados para toda su vida por la misma causa. Y a muchos millones de seres humanos se les reduce la duraci\u00f3n de la vida a la mitad por la misma causa. Ahora bien, no es que con los recursos actualmente existentes en el mundo sea imposible producir alimentaci\u00f3n suficiente para todos. T\u00e9cnicamente es posible. Lo que pasa es que el capitalismo como sistema no permite que los recursos existentes se<\/p>\n<p>En suma, d\u00e1ndonos por qu\u00e9 \u00e9l ha escogido el comunismo, Porfirio se\u00f1ala que es \u201cporque cualquier otro sistema es estrictamente inmoral, porque cualquier otro sistema consiste en despoj o forzoso e incesante de la mayor\u00eda por aquellos que viven en nivel superior convencidos de que los dem\u00e1s nacieron como seres inferiores\u201d.<sup>122<\/sup> Por ello, \u201ces hora de dejar a un lado todas las escaramuzas laterales y centramos sobre el hecho fundamental: la Biblia ense\u00f1a comunismo\u201d.<sup>123<\/sup><\/p>\n<p>Por supuesto, Porfirio desarrolla en su libro otros temas que es imposible comentar en este breve espacio. En suma, puede ser que no se est\u00e9 del todo de acuerdo con Porfirio y la dureza de sus cr\u00edticas, pero se tiene que admirar su coraje y su amor por los pobres e, incluso, preguntarse, debido a la fuerza de sus argumentos: \u201c\u00bfNo tendr\u00e1 Porfirio la raz\u00f3n?\u201d En resumen, su libro es una joya que proporciona mucho material para reflexionar y para actuar. Quisiera yo haber sido su autor.<\/p>\n<p>destinen directamente a la satisfacci\u00f3n de las necesidades, porque la destinaci\u00f3n que les impone es el acrecentamiento del capital. No se produce sino cuando la demanda provista de poder de compra hace prever ganancia; pero las necesidades m\u00e1s tr\u00e1gicas e impostergables del mundo carecen de poder de compra, y por consiguiente no pueden traducirse en deman\u00adda (Ibid.,p. 81).<\/p>\n<p>Porfirio pregunta, por tanto, \u201c\u00bfEs m\u00e1s violencia darles un balazo que impedirles comer? \u00bfDe d\u00f3nde sacaron esa definici\u00f3n de violencia? La agresi\u00f3n genocida ya est\u00e1 dada y es incesante, \u00bfcon qu\u00e9 prodigios de inmoralidad doctrinal se les niega a los agredidos el derecho de leg\u00edtima defensa? \u00bfC\u00f3mo puede alguien pensar que es menos agresivo reducirle sistem\u00e1ticamente la vida y la vitalidad a un ser humano que cort\u00e1rsela repentinamente?\u201d)\/\/\u00bb?\/., P- 82).<\/p>\n<p><sup>122<\/sup>\/\u00bfid., p. 47.<\/p>\n<p><sup>123<\/sup> Ibid., 14.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>Assmann, Hugo. 1973. Teolog\u00eda desde la praxis de la liberaci\u00f3n. Salamanca, Ediciones S\u00edgueme.<\/p>\n<p>Bl\u00e1zquez, Feliciano. 1974. Ideario deHelder C\u00e1mara. Salamanca, Ediciones S\u00edgueme.<\/p>\n<p>Boff, Clovis. \u201cRelectura de la enc\u00edclica \u2018Centesimus annus\u2019 desde el Tercer Mun\u00addo: La Iglesia militante de Juan Pablo II y el capitalismo triunfante\u201d, (mimeo).<\/p>\n<p>Boff, Leonardo. 1982. Iglesia, carismaypoder. Bogot\u00e1, Indo-American Press.<\/p>\n<p>\u2014. 1986. Teolog\u00eda desde el lugar de los pobres. Santander, Salterre.<\/p>\n<p>Boff, Leonardo y Clovis Boff. C\u00f3mo hacer teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, (mimeo).<\/p>\n<p>Cerda, Patricia. \u201cEl Neoliberalismo ha Tra\u00eddo Consigo \u2018Consecuencias Perver\u00adsas\u2019: L. Boff\u2019. Exc\u00e9lsior, 2 de abril de 1996,4-A.<\/p>\n<p>Dri, Rub\u00e9n, s\/f. Revoluci\u00f3n y resurrecci\u00f3n. M\u00e9xico, Centro de Estudios Ecum\u00e9nicos.<\/p>\n<p>Dussel, Enrique. 1983. La historia de la Iglesia en Am\u00e9rica Latina. Madrid, Mundo Negro.<\/p>\n<p>\u2014. 1995. Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n: un panorama de su desarrollo. M\u00e9xico, Potrerillos Editores.<\/p>\n<p>CELAM. 1970. La Iglesia en la actual transformaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina a la luz del Concilio. 2 vols. M\u00e9xico, Librer\u00eda Parroquial.<\/p>\n<p>El Vaticano II. 1966. \u201cAd omneshomines (Mensaje a todos los hombres)\u201d, en Constituciones. Decretos. Declaraciones. Madrid, La Editorial Cat\u00f3li\u00adca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014. 1966. \u201cApostolicam actuositatem (Decreto sobre el apostolado de los segla\u00adres)\u201d, en Constituciones. Decretos. Declaraciones. Madrid, La Editorial Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>\u2014. 1966. \u201cChristus dominus (Decreto sobre el oficio pastoral de los obispos de la Iglesia)\u201d, en Constituciones. Decretos. Declaraciones. Madrid, La Editorial Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>\u2014. 1966. \u201cGaudium et spes (Constituci\u00f3n pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual)\u201d, en Constituciones. Decretos. Declaraciones. Madrid, La Edi\u00adtorial Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>\u2014. 1966. \u201cOptatam totius (Decreto sobre la formaci\u00f3n sacerdotal)\u201d, en Consti\u00adtuciones. Decretos. Declaraciones. Madrid, La Editorial Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>\u2014. 1966. \u201cPerfectae caritatis (Decreto sobre la adecuada [accommodata] reno\u00advaci\u00f3n de la vida religiosa)\u201d, en Constituciones. Decretos. Declaracio\u00adnes. Madrid, La Editorial Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>\u2014. 1966. \u201cPresbyterorum ordinis (Decreto sobre el ministerio de los presb\u00edte\u00adros)\u201d, en Constituciones. Decretos. Declaraciones. Madrid, La Editorial Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Ezcurra, Ana Mar\u00eda. 1986. Doctrina social de la Iglesia: un reformismo antisocialista. M\u00e9xico, Instituto de Investigaciones Sociales de laUNAM\/ Nuevo Mar.<\/p>\n<p>Ferraro, Joseph. 2000. \u201cEl mensaje socio-econ\u00f3mico de Juan Pablo II para Am\u00e9rica Latina\u201d, en Joseph Ferraro (coord.). Religi\u00f3n y pol\u00edtica. M\u00e9xi\u00adco, UAMI, Departamento de Sociolog\u00eda.<\/p>\n<p>Girardi, Jules. 1973. Cristianismo y liberaci\u00f3n del hombre. Salamanca, Edi\u00adciones S\u00edgueme.<\/p>\n<p>\u2014. 1978. Fe cristiana y materialismo hist\u00f3rico. Salamanca, Ediciones S\u00edgue\u00adme.<\/p>\n<p>Guti\u00e9rrez, Gustavo. 1980. La fuerza hist\u00f3rica de los pobres. Lima, Centro de Estudios y Publicaciones.<\/p>\n<p>\u2014. 1974. Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n. Salamanca, Ediciones S\u00edgueme.<\/p>\n<p>Juan XXm, 1966.<sup>2<\/sup>Principal objetivo del Concilio<sup>2<\/sup>, en El Vaticano H Constitu\u00adciones. Decretos. Declaraciones. Madrid, La Editorial Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>\u2014. 1997. \u201cMater et magistra\u201d. en Doctrina social de la Iglesia. M\u00e9xico, Edi\u00adciones Paulinas.<\/p>\n<p>Juan Pablo II. 1997. \u201cCentesimus agnus\u201d, en Doctrina social de la Iglesia. M\u00e9xico, Ediciones Paulinas.<\/p>\n<p>\u2014. 1997. \u201c Laborem exercens\u201d, en Doctrina social de la Iglesia. M\u00e9xico, Ediciones Paulinas.<\/p>\n<p>Kautsky, Karl. 1978. La revoluci\u00f3n social. M\u00e9xico, Siglo XXI.<\/p>\n<p>Le\u00f3n XIH. 1997. \u201cRerum novarum\u201d, en Doctrina social de la Iglesia. M\u00e9xico, Ediciones Paulinas.<\/p>\n<p>\u2014. 1964. \u201cQuod apostolici muneris\u201d, en Federico Rodr\u00edguez. Doctrina pontificia. Madrid, La Editorial Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Maccise, Camilo. 1990. \u201cLos Signos del Esp\u00edritu en Am\u00e9rica Latina\u201d, Iglesias, a\u00f1o VE, n\u00fam. 75, abril.<\/p>\n<p>Marx, Carlos y Federico Engels. s\/f. Manifiesto del Partido Comunista. Vol. I. Mosc\u00fa, Ediciones en Lenguas Extranjeras.<\/p>\n<p>Miranda, Jos\u00e9 Porfirio. 1988. Comunismo en la Biblia. M\u00e9xico, Siglo XXI.<\/p>\n<p>\u2014. 1987. Pr\u00f3logo a Ferraro. La \u00e9tica cat\u00f3lica y la conservaci\u00f3n del capita\u00adlismo. M\u00e9xico, Quinto Sol.<\/p>\n<p>\u2014. 1989. Marx y la Biblia. 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Bogot\u00e1, Indo-American Press Service.<\/p>\n<p>Scannone, Juan Carlos. 1976. Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n y praxis popular. Salamanca, Ediciones S\u00edgueme.<\/p>\n<p>Segundo, Juan Luis. 1975. Liberaci\u00f3n de la teolog\u00eda. Buenos Aires\/M\u00e9xico, Ediciones Carlos Lohl\u00e9.<\/p>\n<p>Smith, Adam. 1997. La riqueza de las naciones. M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup><strong><sup>[1]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Profesor-investigador del Departamento de Sociolog\u00eda de la UAM-Iztapalapa.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup><sup>[2]<\/sup><\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Miranda, Comunismo en la Biblia, p. 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a><sup>i<\/sup>Ibi(l., p. 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup><strong><sup>[4]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ib id., p. 9; ver pp. 14-20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup><sup>[5]<\/sup><\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Idem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup><sup>[6]<\/sup><\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 P\u00edo XI, Quadragesimo anno, p. 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup><strong><sup>[7]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ibid., p. 3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Joseph Ferraro Serra<\/p>\n<p>\u201cQue un cristiano se diga antimarxista, puede comprenderse\u201d, nos dice Porfirio Miranda en su libro Comunismo en la Biblia, pues \u201chay numerosas variedades de marxismo, y es posible que ese cristiano se refiera a alguna de las muchas filosof\u00edas materialistas que se autodenominan marxistas aunque tienen muy poco que ver con Marx\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-641","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-investigacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/641","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=641"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/641\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=641"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=641"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cefmiranda.org\/esp\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=641"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}